MONTEVIDEO, Uruguay, mar. 4, 2003.- Llegó a Uruguay el Licenciado Guillermo Álvarez Cuevas, presidente del Cruz Azul, para apoyar al equipo en su juego ante Fénix en estos momentos difíciles; aceptó que dentro de la mala racha de La Máquina, la directiva también tiene culpa, pero aclara que en cuatro contrataciones, sí se cumplió.
“No podemos estar metiendo presión negativa, desde luego no pensando en dar plazos, pero yo creo que el plantel en número está adecuado para dos torneos, siempre sin menos cabo de la calidad de los muchachos, puede faltar un poco más de serenidad o experiencia”, opinó Álvarez Cuevas en su arriba a tierras charrúas.
También reiteró su confianza en Mario Carrillo, técnico celeste, pero pide “que esta confianza parte de que el técnico pueda mantener una alineación pase lo que pase, que sea una misma alienación”.
Este martes el equipo hizo el reconocimiento a la cancha del Luis Francini, donde enfrentará al Fénix, equipo que no ha sumado puntos en dos encuentros. Mario Carrillo se mostró satisfecho con las condiciones del campo.
Julio César Pinheiro trabajó de manera normal y podrá jugar, Víctor Gutiérrez aún con dolor en el pie, no se descarta, mientras Miguel Zepeda sigue sin entrenar.
Por su parte, el Fénix habla de explotar la debilidad cementera; su defensa: “He visto que el Cruz Azul es débil (en la defensa), sobre todo (en) las pelotas aéreas cruzadas tiene mucho problema, y bueno, trataremos de aprovecharlo”, dijo el técnico de los charrúas, Juan Ramón Carrasco.
En el último entrenamiento, algunos jugadores de La Máquina convivieron con niños, mientras que otros decidieron copiar la costumbre uruguaya del matee para aligerar el calor.