Haz click aquí para conocer la convocatoria de la carrera. CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 14, 2004.- Por su desempeño en partidos internacionales, Marco Antonio Rodríguez Moreno y Armando Archundia Téllez son los candidatos para representar al arbitraje mexicano en los Juegos Olímpicos Atenas 2004.
A finales de abril se sabrá cual de los dos será el elegido para ir a la justa, cuando la FIFA dé a conocer los nombres de silbantes y asistentes que irán a Grecia para el torneo de futbol, informó Arturo Yamazaki, presidente de la Comisión de Arbitraje de la Federación Mexicana de esta disciplina.
Especificó que el máximo organismo del balompié del mundo será el que determine a los elegidos de cada confederación, pues ha hecho un seguimiento de cada silbante en partidos de eliminatoria o amistosos de caracter internacional.
"La FIFA tiene visores que siguen de cerca el desempeño de los árbitros en cada partido internacional, ellos llevan sus calificaciones, por lo que pienso que Marco Rodríguez y Armando Archundia son los que compiten por México".
Aclaró el directivo que también por la misma fecha deberá conocerse a los árbitros designados por la Conmebol para sancionar los encuentros de la Copa América 2004 y que quien vaya a Atenas no será el mismo que represente a nuestro país en tierras incas.
Mantendrá contacto con Carlos Alarcón, titular de la Comisión de Arbitraje de la Conmebol, para solicitar que aparte de un juez central en esta edición de la Copa América vaya también un asistente, en la primera ocasión que esto se daría.
Insistirá también en la posibilidad de que un ‘nazareno’ mexicano pueda dirigir algún encuentro de la Copa Libertadores de América, ahora que el certamen de clubes está por arrancar la fase final.
Explicó las razones que llevaron a la Comisión de Arbitraje de la FMF a sustituir a dos silbantes en las fechas 11 y 14, ambas por casualidad en partidos donde intervino el Atlante.
Para el Atlante-Atlas, del 21 de marzo, estaba designado Jorge Eduardo Gasso Flores, quien fue golpeado por cinco sujetos y los daños tuvieron efecto en el rostro, particularmente con su vista.
Y del Irapuato-Atlante, del 11 de abril, Paul Delgadillo Haro era el juez central pero fue asaltado el viernes 9 de abril mientras vacacionaba con su familia en Santa Rita y al resistirse a ello salió con un esguince de primer grado que motivó que lo enyesaran.