CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 13, 2004.- Ansiedad por volver a jugar un partido en primera división, más allá de nervios, es el sentimiento que priva en el portero Rafael Cuevas, quien será titular del Atlante en las primeras fechas del torneo por la suspensión de Federico Vilar. "Tengo los nervios normales, de querer estar ya en el campo, en el partido contra Chivas. Uno está esperando este momento, cuando está uno de suplente en la banca espera cualquier instante para saltar a la cancha", agregó.
"Higuita", como lo llaman afectuosamente sus compañeros por su ensortijada cabellera parecida a la del guardameta colombiano de nombre René, afirmó que está listo para la responsabilidad que representa defender la cabaña de Potros de Hierro luego de un torneo completo sin jugar siquiera un minuto.
Aseguró que en lo personal "nos hemos preparado mis compañeros y yo para responder a la confianza del profe (José Guadalupe Cruz, director técnico de la escuadra azulgrana)".
Representa también una oportunidad especial por enfrentar a Chivas, "que es el equipo más querido de México, una escuadra con mucha tradición y como inicio de torneo creo que es motivante".
Para el joven cancerbero atrás quedó aquella noche en el Estadio Jalisco, donde los tapatíos marcaron tres goles para empatar el marcador global y avanzar a semifinales del Campeonato Clausura 2004, con el trabajo de Germán Arredondo, quien expulsó a dos atlantistas y dio pie al inicio de la reacción rojiblanca.
No será por ello un juego a disputarse con un sentimiento de venganza para los atlantistas. "Siento que los partidos son diferentes, en ese entonces nos jugábamos el pase a la semifinal, ahora es un juego importante porque es el inicio del torneo, pero no lo veo como revancha", comento.