CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 30, 2004.- La Comisión de Árbitros de la FMF hizo algunas precisiones sobre los festejos de gol, y aclaró que las medidas tomadas para sancionar a jugadores en sus celebraciones excesivas no son unilaterales, sino decisiones emanadas de la FIFA. Explicó que aunque algunos representantes de los medios de información no estén de acuerdo con esas medidas, que tampoco involucran a los silbantes, al venir del máximo organismo rector del balompié mundial, deben cumplirse.
Señaló que en una circular, la FIFA concedió permiso de celebrar de manera razonable un gol, pero que no se deberá alentar la práctica de festejos "coreográficos" si ésta ocasiona pérdida de tiempo excesiva, en este caso, los árbitros deberán intervenir.
Además, destaca que se amonestará al jugador si, en opinión del silbante, hace gestos provocadores, irrisorios o exaltados, trepa las vallas perimétricas para celebrar un gol, se quita la camiseta por encima de su cabeza, o se cubre la cabeza con la misma.
Sin embargo, aclara que el hecho de abandonar el terreno de juego para celebrar un gol no es, en sí, una infracción punible, pero es esencial que los jugadores retornen a la cancha de manera inmediata.
También, la Comisión de Árbitros se remite al libro de Preguntas y respuestas de la FIFA en cuanto a cómo debe proceder un árbitro si un futbolista abandona la cancha mientras celebra un gol, y la respuesta es la siguiente:
"Celebrar un gol es parte aceptable del futbol, una amonestación está justificada si un jugador hace una muestra excesiva de júbilo, es decir, quitándose la camiseta, saltando por encima de las vallas, gesticulando contra los adversarios o espectadores, ridiculizándolos apuntando hacia su camiseta, u otra acción similar que sea provocativa".
Agrega también lo que estableció la Internacional Board en su reunión de febrero pasado al aprobar la regla 12 que dice, "el jugador que se quite la camiseta para celebrar un gol deberá ser amonestado por conducta antideportiva".
La acción de quitarse la camiseta después de marcar un gol es innecesaria y los jugadores deben evitar celebraciones excesivas.