CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 27, 2004.- Pese a la repasada que les dio el Necaxa el sábado pasado, el técnico americanista Mario Carrillo tomó con optimismo su amargo debut al frente de las Águilas, al resaltar la cantidad de incursiones que tuvieron sus pupilos al campo rival. Según el estratega, hoy mismo en la práctica matutina en Coapa, comenzó a trabajar en esa última acción que hizo falta a sus delanteros para concluir las jugadas, ya que llegada tuvieron, pero carecieron de profundidad.
"A los jugadores les sobra actitud, son muy profesionales y grandes personas. El equipo lo intentó y buscó la victoria. Me gustaron muchas cosas, como que en tres cuartos de cancha llegaron varias veces los primeros 20 minutos, pero luego no tuvieron profundidad", expresó Carrillo.
Donde debe estar más preocupado es en la parte baja de su cuadro, sector que hizo agua ante los "Hidro-Rayos" el sábado en el Estadio Victoria, aunque ello lo atribuyó a que "quieren hacer las cosas demasiado bien".
Sin embargo, el guardameta Francisco Guillermo Ochoa y el zaguero Duilio Davino terminaron haciéndolo demasiado mal, al cometer dos errores que se transformaron en goles para los necaxistas.
"El sábado se vieron dos o tres horas de trabajo que realizamos hasta el momento. El equipo físicamente está muy bien trabajado y tienen deseos de salir de esto (mala racha), porque sabemos que lo que quieren los jugadores es estar en los primeros lugares", externo.
Carrillo está conciente de que el tiempo apremia, el torneo es corto y las Águilas no se pueden demorar más en reaccionar, por lo cual la tarde de este lunes la dedicaron a analizar el video del partido para corregir detalles de cara a la doble jornada de esta semana.
"No tengo que apresurarme, pero sí acelerar mi trabajo. Yo manejo un estilo de juego que algunos todavía no comprenden bien, pero estoy trabajando para eso", señaló el timonel, quien llegó hace una semana para sustituir al argentino Oscar Ruggeri.
Después de su partido de debut, la plana mayor de la directiva americanista bajó a los vestidores para charlar con cuerpo técnico y jugadores, aunque no hubo regaños ni reclamos. "Platicamos de qué es lo que hay, de cómo veníamos y para dónde vamos", aseguró Carrillo.
El América, que suma solamente siete puntos en el tercer lugar del Grupo Uno y ya tiene cuatro derrotas en siete jornadas, entrenará este martes en el Estadio Azteca, con miras a su partido del miércoles por la noche ante Monarcas Morelia.