CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 4, 2004.- Un hombre que aún se niega a dejar su calidad de goleador se convirtió en la figura de la jornada nueve del Torneo Apertura 2004 del futbol mexicano: José Saturnino Cardozo, que con sus tres goles frente a Tigres demostró, una vez más, su ambición por convertirse en el verdugo de cada uno de los rivales que su equipo, los Diablos Rojos del Toluca, se encuentre a su paso. El paraguayo se ha convertido en todo un símbolo en la institución toluqueña, además de ser el máximo artillero del futbol mexicano con 236 goles en la Primera División.
Su mirada resulta hostil para la defensa del equipo contrario, su inconformismo lo ha convertido en un hombre ‘gol’, lleno de virtudes, y así como permitirle desarrollar en su olfato goleador. Con el conjunto escarlata ha militado 19 temporadas.
Con este hat trick que realizó en la victoria de su equipo con Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León en el estadio Nemesio Díez suma 14 partidos con tres goles, el primero fue en el Torneo de Invierno '97 frente al Veracruz, y al rival que en más ocasiones le ha inyectado tres o más goles ha sido al Puebla: tres en el Torneo de Verano 2000 en los cuartos de final, tres en el Torneo Apertura 2002 en la jornada 10, y cuatro en el Torneo de Verano 2002 en la fecha tres.
Este ha sido el gol más rápido que ha convertido Cardozo, luego de 17 segundos de juego, y el quinto en la historia de los torneos cortos.
De esta forma, el delantero paraguayo de los Diablos Rojos del Toluca entra de lleno a la pelea por el título de goleo individual en el presente torneo, toda vez que registra seis goles, dos menos que el actual líder, Guillermo Franco, de los Rayados del Monterrey, con ocho tantos.
Este reconocimiento al máximo goleador de un torneo en el futbol mexicano lo ha ganado en cuatro ocasiones: el primero en el Torneo de Verano ’98 con 13 anotaciones, después vinieron los del Torneo de Verano ’99 con 15; Torneo Apertura 2002 con 29, máxima cuota desde que se implementaron los torneo cortos; y Torneo Clausura 2003 con 21 goles.
Aún restan ocho jornadas por jugarse en el máximo circuito del futbol mexicano, y si se mantiene en óptimas condiciones físicas, José Saturnino Cardozo Otazu, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde obtuvo cinco goles, obtendría por quinta ocasión el anhelado reconocimiento para un delantero en cualquier liga del mundo.