CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 15, 2004.- En un partido a dos tiempos, el escritor Juan Villoro y los ex jugadores de balompié Félix Fernández y Rodolfo "Fati" Navarro acariciaron la pelota sobre el terreno de juego, en una charla sobre "Literatura y futbol", dentro de la Cuarta Feria del Libro en el Zócalo. La ciudad un libro abierto. En medio de la Plaza de la Constitución, los tres amantes del futbol soccer, unos por profesión y el otro, el escritor, por gusto y pasión, hablaron de todo, del juego del hombre, de la pasión en las tribunas, de los festejos por cada anotación, de los sueños, lo lúdico y la pasión que aún impera en las canchas.
Villoro, autor de varios libros dedicados a ese deporte y quien es considerado una de las plumas contemporáneas mexicanas con mayor reconocimiento a nivel internacional, destacó el hecho de que el futbol es un espejo de la realidad.
"En el futbol está el juego y la entrega, es el sueño alcanzado de los niños, la pasión de fin de semana de los aficionados, sobre la cancha se desarrollan fantasías, siempre está presente el elemento lúdico", comentó el narrador mexicano.
Aseguró que el futbol es tan lúdico, que tiene el poder de regresar voluntaria y programadamente a la infancia con una jugada, es espejo de la vida pero también de los sueños, a través del encuentro los futbolistas pueden regresar a su niñez durante 90 minutos y lo que agregue el arbitro.
El autor de "Tiempo transcurrido" y "El disparo de Argón" dijo que es importante ver a los jugadores en su interior, saberlos personas y no pensarlos como máquinas goleadoras que viven bajo la presión que les imponen.
Sobre el mismo tema el ex jugador de Atlas, Tigres, León y Tecos, Rodolfo "Fati" Navarro dijo que debe haber un compromiso tanto de los futbolistas como de los aficionados, los primeros para que se entreguen en la cancha, como casi todos lo hacen, y los segundos, para que no se vayan con los comentarios de la televisión.
"Nosotros tenemos un compromiso con la afición, ellos nos reclaman entrega, hasta hablan de poco amor a la camiseta, pero hay cosas que desconoce, no saben que el jugador siempre trata de salir a dar lo mejor de él y desafortunadamente no siempre se lo reconocen", aseguró.
"El Fati" dijo que la televisión lleva a ver un futbol que ellos quieren, aunado a que ahora hay equipos que se han convertido en empresas, valuadas en millones de pesos, como es el caso del Real Madrid y el Manchester United.
"Los verdaderos equipos no son aquellos que invierten más, sino aquellos que logran un trabajo de conjunto, donde los jugadores ponen todo su talento para ganar, por eso digo que uno de los compromisos del aficionado es no dejarse llevar por lo que oyen, sino por lo que ven", abundó.
Rodolfo Navarro, quien presentará en breve su libro "El arte de dirigir", señaló que es lamentable, pero hoy en día el futbol se parece más a una empresa que a un juego lúdico, por lo cual se debe resaltar el futbol desde sus valores humanos que se muestran en la cancha.
Su propuesta es que el futbol regrese a ser un trabajo en conjunto, como aquel que durante años hizo el Necaxa, cuyo equipo era llamado de los 11 hermanos, y no el que promueve el Real Madrid, en el que hay 11 superestrellas que juegan y brillan solos y no en conjunto.
Félix Fernández, ex portero del Necaxa y actualmente presidente de la Comisión del Jugador, habló de los cinco sentidos: el olfato, el tacto, el gusto, el oído y la vista, que siempre están presentes en un partido de futbol.
Desde el olor cuando se intercambian camisetas, sobre todo con un equipo europeo, o el de los baños en los estadios; el sabor agridulce en la boca del gol dentro de la red, o esa mirada ante el contrincante, ese que está en la mancha de penal.
"Durante los partidos no se escucha nada sólo el silbato, yo gritaba y nadie me escuchaba, hay quien se pregunta qué se dice en los minutos anteriores al inicio del partido, yo también me lo pregunto, porque nunca lo recuerdas", comentó Fernández.
Sin embargo dijo, y en eso todos coincidieron, que en eso radica la magia del futbol, sea de principiantes o profesional, ese es el ritual y el simbolismo del único deporte masivo que existe en México, ese que hace quitarse la playera y hacerse llamar "La perra brava", o festejar con bailes exóticos o guarradas, como la del "perrito", de Blanco.