CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 19, 2004 .- La actual situación de las Águilas del América, que por todos es bien conocida, no sólo consta de los últimos cuatro encuentros que ha sostenido el club, ni mucho menos del Apertura 2004; ya que son años de ésta terrible sequía. Desde la década pasada, los jugadores en activo al parecer han dejado de sentir los colores de esta legendaria institución en el alma, en comparación con la época de mayor jerarquía, en los ochenta; en dónde al nido llegaron desde campeonatos de liga, campeón de campeones, hasta los torneos internacionales como el Torneo Interligas.
De la misma manera, con esa indignante actitud y pésima calidad de juego, futbolistas tan costosos para el club, como el arquero Sebastián Saja y los volantes Djalminha y Claudio “El Piojo” López han dejado mucho que desear, principalmente para la afición americanista.
Lo que hace pensar a los fieles seguidores de los azulcrema que lejos de que la directiva quiera regresar a los años de gloria y espectáculo, tan sólo ha decidido invertir en jugadores con un alto grado de fama a nivel mundial, pero que desgraciadamente carecen de lo más importante, el sentir correr por sus venas sangre americanista.
Como acertadamente lo señaló el incansable y ahora veterano medio campista Germán Villa, quien después del entrenamiento de este lunes, reconoció que nadie, ni siquiera él, esta en su máximo nivel de juego.
Pero desde afuera de la institución se aprecian muchas otras carencias, no sólo los malos resultados del actual torneo, ni la deficiente calidad de su juego; sino que también es posible señalar con certeza que la mala administración del equipo ha llevado al equipo a los últimos lugares de la tabla general, algo doloroso y avergonzante.
Con la incorporación de Guillermo Cañedo White, Manuel Lapuente, y de Mario Carrillo como timonel, se pensó que el equipo volvería a levantar el vuelo, pero lo único que cambió en el plantel fue la estrategia y la alineación.
Lo único que se ha mantenido es la mala racha, que en un principio iniciara el costoso contrato del argentino Oscar Ruggeri.
La derrota del pasado domingo en el ‘Coloso de Santa Úrsula’ por 3-0 ante los Pumas de la UNAM ha hecho que los jugadores se escondan de los medios informativos como avestruces bajo la tierra, evitando dar declaraciones acerca de los problemas internos en la institución, sobre todo aquellos jugadores que representan un gasto excesivo a la nómina, los que en su mayoría son de procedencia extranjera.
Los únicos que han dado la cara a la prensa deportiva son los nacionales de las fuerzas básicas del América, como: Germán Villa, Raúl Alberto Salinas y el recién llegado Mario Pérez.
¿Quién no recuerda a los grandes que dejaron huella no sólo en el nido, sino que también en el balompié mexicano?, como Héctor Miguel Zelada, José Alberto Alves “Zague, el lobo solitario”, Enrique Borja, Carlos Reynoso, Alfredo Tena “El capitán furia”, Antonio Carlos Santos, y más recientemente los africanos Francois Oman Biyik y Kalusha; quienes a través de su historia han dado gran espectáculo y sobre todo popularidad a sus millones de seguidores a lo largo y ancho de la República Mexicana.
Sin lugar a dudas el plantel está regresando a los años de su fundación, sobre todo por el nombre, ya que en sus inicios eran conocidos como los “canarios” azulcrema, lo que para los aficionados hoy es toda una realidad; ya que se ve casi imposible que vuelvan a levantar el vuelo, por lo menos en el Torneo Apertura 2004.
El equipo cuenta con más de ochenta años de tradición, grandes jugadores de talla mundial, fuerzas básicas competitivas, pero se ha perdido en cada miembro la sed de triunfo.