CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 21, 2005.- Sólo el defensa paraguayo Darío Verón coincidió con Hugo Sánchez Márquez, en que Pumas fue víctima de la persecución y represalias por parte de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) para evitar que el equipo ganara el tricampeonato. El portero Sergio Bernal y los mediocampistas Jaime Lozano, Gerardo Galindo y el brasileño Leandro Augusto coincidieron en que los árbitros son seres humanos y como tales se equivocan, y en esas fallas no ven intención.
También dijeron que no hay excusas por haber quedado eliminados de la liguilla del Torneo Clausura 2005 del futbol mexicano de la Primera División Profesional, pues simplemente jugaron mal la temporada.
Al finalizar el encuentro ante Monterrey, el cual ganó Rayados en la noche del miércoles por 2-1, Sánchez Márquez aseguró que esa persecución y represalias, como resultado a sus acres críticas al organismo, se reflejaron en las acciones de los árbitros y en las de la Comisión Disciplinaria, para perjudicar al equipo.
El central Darío Verón dijo que observó durante lo que va de la campaña regular persecución para Pumas, porque los árbitros sancionaron con tarjetas en forma exagerada y sin aplicar el mismo criterio para los equipos contrarios en cada partido.
Con la eliminación a la liguilla también quedó de manifiesto que varios jugadores quieren salir del conjunto auriazul, siendo uno de ellos el brasileño Aílton da Silva.