CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 16, 2005.- Durante la etapa del “futbol de estufa” previo al Torneo Clausura 2005 de la Primera División acaparó la atención de Leandro Romagnoli, quien llegó con gran cartel, pero discretamente, y sin tanta publicidad, Tecos anunció que Daniel Ludueña llegaba proveniente de River Plate. Daniel Ezequiel Ludueña nació el 27 de julio de 1982 en Córdoba, Argentina, hijo de un jugador del mismo nombre a quien le apodaban el “Hacha”, jugó con River Plate desde 2001 y debió salir por problemas de índole personal con el técnico Leonardo Astrada.
Su destino fue México y no es extraño que haya sido Tecos el conjunto que lo adquirió ya que la institución universitaria se ha caracterizado por traer algunos extranjeros con bajo cartel que rinden ampliamente, muestra de ellos son José Luis Salazar, Osmar Donozette, Sebastián Abreu o Reinaldo Navia.
Ludueña hizo su presentación en la primera jornada, Tecos recibió al bicampeón Pumas y lo derrotó con marcador de 1-0, además, él hizo el gol del triunfo como carta de presentación. Una semana después, la UAG visitó al América y rescató el empate a tres goles, otra vez Ludueña colaboró con uno y llegó a cuatro en el inicio al convertirle dos al Atlante en la fecha 3, partido que los emplumados ganaron 3-0.
La misión primordial de Tecos era evitar el descenso, el rápida acoplamiento de Ludueña al sistema de juego de Daniel Guzmán y al futbol mexicano provocaron no sólo que los universitarios se mantuvieran en el máximo circuito, sino que terminaron en el cuarto lugar de la tabla general.
El “Hachita” colaboró con nueve anotaciones a pesar de que sólo faltó a un partido por suspensión y de los otros 16 apenas jugó cinco completos.
Ya en la liguilla, Ludueña siguió demostrando su calidad y colaboró con dos de los cuatro goles que Tecos le hizo al Necaxa en los cuartos de final. Fue él quien abrió el marcador en el partido de ida al minuto 16 y después él dio el pase a Eliomar para que hiciera el segundo al 27’.
Ya en el juego de vuelta, y cuando parecía que el marcador finalizaría empatado a un gol, Ludueña se encontró dentro del área con balón controlado e hizo gala de habilidad y sangre fría para quitarse a un rival y definir suave, un zaguero rechazó pero el esférico le cayó de nuevo, así que ahora dio un contundente cabezazo, así tiene a Tecos en la semifinal.
Once goles en 18 compromisos son su aval para disputar su primera semifinal en México, el rival será Morelia, a quien le hizo uno en la temporada regular contribuyendo al triunfo de su equipo por 2-0 y no sería sorpresa que llegara con sus compañeros a la gran final.