CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 21, 2005.- Cruz Azul Oaxaca, líder general del Torneo Clausura 2005 en su fase regular, buscará marcar un gol para mantenerse con vida y acceder a semifinales, mientras Pachuca Jr. requiere de un triunfo por dos tantos para avanzar. Mañana domingo se conocerán a los dos últimos semifinalistas del torneo, cuando Cementeritos reciba a Querétaro, en tanto que Tucitos haga lo propio ante León, en ocasión donde ambos cuadros mejor situados en la tabla al cabo de la fase regular intenten sacar provecho de su condición de anfitriones.
Pachuca Jr., dirigido por Alfonso Sosa, recibirá a Esmeraldas en el Estadio Hidalgo a las 12:00 horas, para tratar de revertir la desventaja de dos anotaciones del partido de "ida", el pasado día 20 por la noche en el mundialista Nou Camp. José Alfredo Peñalosa Soto fue designado como silbante para dicho encuentro.
Los hidalguenses, que culminaron en cuarto sitio de la tabla y como sublíderes del Grupo Tres, requieren de un triunfo por dos tantos de diferencia para continuar en la competencia, porque el empate en el marcador global así lo indica por reglamento.
A su vez, el conjunto de Juan Carlos Chávez, quien personalmente busca llevar por cuarta vez a la final a una escuadra bajo su tutela, luego que lo hizo con Tapatío y un par de ocasiones con Dorados de Culiacán, puede perder por un tanto de diferencia o igualar y aún así entrará a las semifinales.
El cuarto semifinalista saldrá del cotejo entre Cruz Azul Oaxaca y Querétaro, que se disputará en el Estadio Benito Juárez a partir de las 17:00 horas, para el cual fue nominado para dirigir las acciones como juez central Francisco Javier Caspeta Aranda. En la ida el cuadro de Gallos ganó 1-0.
Los celestes, bajo la dirección técnica de Carlos Ayala, fueron líderes generales de la clasificación con 35 unidades y requieren de un solo tanto para avanzar a la siguiente ronda.
Gallos, octavo sembrado de los cuartos de final, seguirá con vida en caso de mantener en cero su meta o empatar el partido de mañana, pues un revés por cualquier marcador lo eliminaría de la disputa por el título.