CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 29, 2005.- El festejo de un aniversario generalmente se planea hasta con meses de anticipación, pero dicen que los improvisados son los mejores y el destino ha querido que este domingo 29 de mayo, fecha en que el Estadio Azteca cumpla 39 años de ser inaugurado, se juegue el partido de vuelta de la final del Torneo Clausura 2005 de la Primera División. El Coloso de Santa Ursula fue inaugurado el 29 de mayo de 1966 con el partido entre América y Torino de Italia con resultado de empate a dos goles.
Construido por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, el Estadio Azteca ha sido sede de dos finales de Copa del Mundo, recientemente llegó a tres mil juegos y ahora en ese inmueble se jugará de nueva cuenta una final del torneo mexicano.
No es novedad que se juegue una final en el Coloso de Santa Úrsula, de hecho, de 87 partidos de final que se han llevado a cabo en la historia de las liguillas, 28 han sido ahí y en 15 de ellos se ha decidido al campeón.
El primer juego de una final en el Azteca fue el de vuelta de la final en la campaña 1970-71, América derrotó 2-0 a Toluca para quedarse con el título, y el más reciente fue en el Verano 2002, América se impuso 3-0 a Necaxa para campeonar.
En 12 ocasiones se jugó el partido de ida de la final, en 15 más fue el de vuelta y en la temporada 1971-72 sólo se jugó un partido para decidir al campeón. La única vez que se jugó uno de vuelta pero no se decidió al monarca fue en la 1972-73, Cruz Azul empató con León y resolvieron todo en un tercer partido.
Los números son contundentes para el local, ya se mencionó que una vez fungió como sede “neutral”, aunque tanto América como Cruz Azul jugaban como locales, pero de los otros 27 cotejos, en 16 ganó el equipo que fue local, en siete se decretó el empate y sólo cuatro veces ganó el visitante, pero en las cuatro se deben poner comillas porque en realidad, esos equipos también fungían como locales en el inmueble.
Las cuatro victorias “visitantes” fueron: la primera en la campaña 1988-89, parido de ida, América “visitó” a Cruz Azul y lo derrotó 3-2; en el juego de vuelta de la 1994-95, el local Cruz Azul cayó ante el Necaxa 0-2, mientras que en el Verano 2002, Necaxa ganó la ida y América la vuelta, pero curiosamente cada victoria de ellos fue siendo visitantes administrativamente.
Aunque en dos de esas ocasiones se coronó en el Azteca el equipo que no era local, Necaxa en la 1994-95 y América en el Verano 2002, en realidad sólo una vez ha sucedido que el equipo visitante consigue el título en el Estadio Azteca, fue en la campaña 1981-82, Atlante derrotó 1-0 a Tigres para un global de 2-2 y en tiros penales se coronaron los felinos.