FRANKFURT, Alemania, jun. 21, 2005.- Los defensas Aarón Galindo y Salvador Carmona causaron baja en la selección mexicana de futbol por indisciplina y quedaron marginados de la Copa FIFA Confederaciones 2005, que se disputa en Alemania, y de futuras convocatorias para integrar al conjunto nacional. Así lo dio a conocer esta tarde local el director de selecciones nacionales de la Federación Mexicana de Futbol, Guillermo Cantú, quien aseguró que fue una decisión que tomaron el capitán Pável Pardo, apoyada y acatada por el resto de sus compañeros y directivos.
Los motivos de la baja no fueron revelados, pero de acuerdo con Guillermo Cantú la indisciplina "fue muy grave", por lo que se decidió la suspensión de ambos jugadores, quienes no realizaron el viaje a esta ciudad y permanecieron en Hannover.
El directivo dijo que el presidente de la FMF, Alberto de la Torre, ya tiene conocimiento de la falta que cometieron y en las próximas horas se resolverá el regreso de Aarón Galindo y Salvador Carmona a la ciudad de México.
El directivo aseguró que la determinación de separarlos del equipo Tricolor fue difícil porque afecta al grupo y el desempeño futbolístico, "todos cometemos errores y algunos se pagan. La indisciplina fue grave y todos apoyamos la decisión".
Manifestó que la decisión puede no agradar a nadie, pero la tomaron los jugadores y el trato que dieron a la misma fue bueno, "lo hiceron de la mejor manera posible, estoy orgulloso de ellos, pero esto tiene que seguir y hay que pensar en el partido de mañana miércoles contra Grecia".
Gullermo Cantú no quiso adelantar sobre la posible sanción a que se harán acreedores, "lo que más interesa en este momento no es cómo castigar, sino cómo sanar porque son heridas que se le hacen al grupo".
Comentó que en la plática que tuvieron con los dos jugadores inhabilitados éstos mostraron arrepentimiento, pero que su actitud no fue suficiente para revertir su baja.
Sostuvo que por lo pronto ambos futbolistas mexicanos quedaron fuera de la Copa Confederaciones y, por el momento, de toda convocatoria en tanto se decide el procedimiento para atender dicha indisciplina.