CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 23, 2005.- Jugadores que integran la selección mexicana que participará en la Copa Oro 2005, rechazaron dar su punto de vista sobre la separación de Salvador Carmona y Aarón Galindo del conjunto que participa en la Copa Confederaciones, argumentando no saber cuál fue la causa. Entrevistado en el sitio de concentración, el defensa Carlos Morales dijo que él es el menos indicado para hablar de esa situación, ya que solamente se ha guiado por lo que ha leído en los diarios.
Acerca de en qué posición queda el balompié mexicano, el jugador de Tigres comentó que es el menos dañado, pues desde su punto de vista los más afectados son los jugadores, "el futbol mexicano queda de lado, no hay que mezclar algo personal con el aspecto general del balompié nacional".
Dijo desconocer si la separación fue justa o no, sin embargo afirmó que este caso se pudo manejar de otra forma, no maltratar tanto a la persona, "pero si así se manejó es respetable".
A su vez, el mediocampista Rafael "Chiquis" García dijo que no deseaba dar un punto de vista amplio, puesto que no está informado de la situación y todo lo que se ha manejado son especulaciones.
"No sé sabe cuál es la realidad, si fue cuestión de primas pues no se llegó a un arreglo, a lo mejor hubo otras cosas de fondo, pero no puedo hablar mucho del tema hasta que platique con ellos", estimó.
Por su parte el también mediocampista Gerardo Galindo manifestó que quiso informarse del caso con Jaime Lozano, pero que no le contestó, "por lo que quiere respetar el asunto. Sé que es un tema de vestidor, de un grupo que defiende sus códigos".
Dijo que sólo ellos (Galindo y Carmona) conocen la verdadera causa de su separación, "sería una injusticia opinar sobre algo sin fundamentos".
Finalmente, el defensa Héctor Altamirano dijo que tal vez la verdad nunca se sabrá y que es normal que se especule. Afirmó que cuando los códigos de un grupo se rompen, tiene que haber castigo y esto fue lo que sucedió.