FRANCFORT, Alemania, jun. 25, 2005.- El técnico de la selección mexicana de futbol, Ricardo La Volpe, culpó este sábado a la prensa de que la FIFA se enterase del caso de dopaje de los defensas Salvador Carmona y Aarón Galindo, que fueron expulsados del conjunto Tricolor el pasado 20 de junio. "El grupo demostró fortaleza, pero, lamentablemente, la prensa quizá no. (La prensa) se debe fijar un poco más hasta dónde pueden llegar las cosas por escarbar. Si hubo un código que habían pactado nuestros jugadores había que haberlo respetado y si esto llegó a la FIFA fue porque se demostró demasiado interés en el caso y esto no debería haber sido así", dijo.
La Volpe defendió la política informativa de la Federación Mexicana, que hasta el viernes no anunció que se trataba de un caso de dopaje. "Iba a informar cuando se debía informar", señaló.
Salvador Carmona y Aarón Galindo fueron expulsados de la concentración el pasado lunes, antes de que el grupo se desplazase desde Hanóver a Fráncfort, para jugar el partido de la tercera jornada de la Copa Confederaciones, contra Grecia.
El propio La Volpe anunció, entonces, que la decisión de expulsarlos la había adoptado la plantilla de jugadores por un motivo "de indisciplina grave", que había violado "el código de conducta del equipo".
El presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Alberto de la Torre, también se negó a dar más explicaciones aludiendo a "un pacto de caballeros", hasta que la FIFA pidió un informe por escrito de los motivos por los que fueron apartados del equipo ambos defensas.
Al final, la Federación Mexicana admitió que Salvador Carmona y Aarón Galindo dieron positivo en un control hecho por la propia entidad federativa antes de acudir a la Copa Confederaciones y que se les mantuvo en el equipo hasta que se recibieron los resultados del contra análisis.
La FIFA saldó la crisis el viernes quitando a ambos jugadores de las listas de buena fe del torneo y pidiendo a la Federación Mexicana que impongan una sanción severa a los dos futbolistas del Cruz Azul.