CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 15, 2005.- El sábado anterior, sobre la cancha del Estadio Azul, sucedió una hazaña que tenía más de medio siglo sin suceder, un futbolista jugó por primera vez en la liga mexicana y anotó cuatro goles. El uruguayo Richard Núñez saltó por primera vez a la cancha defendiendo la casaca del Cruz Azul después de haber llegado en el verano proveniente del Atlético de Madrid y su presentación fue poco menos que genial: cuatro goles que le dieron su tercer triunfo a La Máquina.
Es apenas la tercera vez que algo así sucede en el futbol mexicano. La primera fue en la campaña 1943-44, primera de la época profesional, Roberto Aballay se presentó con el Asturias y le metió cuatro al América, mientras que en la 1954-55 Salvador Reyes debutó con Guadalajara marcando cuatro contra Atlante.
Es el jugador del momento, todos o casi todos quieren un minuto de su tiempo, sus cuatro goles del sábado pasado frente a Tecos hoy lo colocan como una de las nuevas figuras del balompié mexicano.
“No me marea ni nada por el estilo, el hecho de ser un jugador tan nombrado, ahora por convertir cuatro goles”, indicó con sencillez el delantero.
Richard Darío Núñez Pereyra surgió del Danubio de Montevideo, en los últimos cuatro años estuvo en el futbol europeo, donde jugó para el Grasshopper de Suiza y Atlético de Madrid en España.
“Desde los cuatro años que juego futbol, no profesional claro, después pasé a las fuerzas básicas de Danubio, donde comencé un proceso de casi 12 años”, contó el uruguayo sobre sus orígenes..
El máximo romperredes de La Máquina hoy se confiesa: la escuela no fue lo suyo, pero un diploma espera sustituirlo con el título de goleo.
“El hecho de estudiar me fastidiaba un poco, así que no. En estudios así en lo particular que me guste, no tengo, sí me gusta lo que es la mecánica”, advirtió el sudamericano.
Después de un debut espectacular, Richard no bajará los brazos para terminar de convencer a su técnico y ganarse la titularidad.
“Me pone contento de que lo pongo en un aprieto para que el sábado, o el partido que toque, hacerlo dudar de que si juego o no juego, creo que ahora la decisión final es de él”, finalizó el número 11 de Cruz Azul.