CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 6, 2005.- Fue mucho ruido y nada de nueces, la reunión de dueños de los equipos que militan en la Primera División del futbol mexicano sólo sirvió para ratificar a Alberto de la Torre como presidente de la Federación Mexicana de Futbol y a Ricardo La Volpe como estratega de la selección mexicana hasta el Mundial 2006. En la reunión, a la cual no asistieron todos los dueños de equipos, Jorge Vergara, Arturo Elías Ayub y Miguel Ángel Couchonal, quien representó a Alejandro Burillo, desistieron de su postura y apoyaron al resto para decretar que De la Torre y La Volpe permanecieran en sus puestos, por lo que la decisión fue unánime.
El respaldo a La Volpe está condicionado a que entregue mejores resultados en el terreno deportivo.
“Lo que se está pidiendo es que La Volpe cierre su boquita y no hable de más como lo ha hecho, y los jugadores igual, y todo mundo respete el reglamento y se les va a exigir ese respeto al reglamento. Para mí, yo les pediría que se pusieran el objetivo de llegar a la final”, indicó Jorge Vergara, dueño del Club Deportivo Guadalajara.
Entre otros asuntos, De la Torre presentó su informe sobre lo acontecido durante la Copa Confederaciones en el caso de dopaje de Salvador Carmona y Aarón Galindo.
Aunque no había hablado desde que Pumas fue goleado por Cruz Azul la semana pasada, Hugo Sánchez lo hizo el pasado lunes para pedirle a los dueños que tuvieran valor para tomar la decisión de destituir a Ricardo La Volpe del puesto, después de conocer que el argentino sigue en el cargo, el estratega de los felinos volvió a guardar silencio.