BUENOS AIRES, Argentina, sep. 26, 2005.- Rubén Omar Romano, quien acaba de ser liberado tras 65 días de cautiverio en México, dijo este lunes que el "peor momento" de aquel episodio fue la última semana cuando sus secuestradores estuvieron a punto de perder la paciencia. "Ya había desesperación y empezaron a haber amenazas más fuertes", le dijo el técnico argentino del Cruz Azul a su compatriota Diego Armando Maradona, quien lo entrevistó en directo con imágenes vía satélite en su popular programa "La noche del Diez".
"Fueron 65 días muy pesados, muy fuertes", dijo Romano desde México, con voz serena, tranquila y pausada.
Romano dijo que "lo único que me mantenía en pie era mi familia. Sabía que en México tenía el apoyo de todos, los técnicos, los clubes, la prensa, mi equipo en especial".
Recordó que pasó todo su cautiverio "en la oscuridad, no podía ver...Pero siempre rezando, hay un Dios que te ayuda y apareció esa luz".
Romano recordó que mientras estaba secuestrado escuchó palabras de Maradona --no especificó si por radio o televisión-- dándole ánimo.
"Fue muy emocionante, fueron como una inyección de fe", subrayó el técnico, quien llegó a México como jugador del América en 1980 y terminó su carrera como futbolista con el Atlante en 1996.
Romano regresó el sábado al Cruz Azul en medio de una fiesta de los aficionados que se reunieron en el estadio Azul para darle la bienvenida. Cruz Azul igualó 2-2 con Dorados de Sinaloa, pero el marcador fue lo de menos.
"Fue un sábado extraordinario, un día inolvidable", dijo el técnico de 47 años, quien en Argentina jugó en San Lorenzo y Huracán. "El afecto de la gente me va a quedar para toda la vida".
Romano dijo que "en ningún momento" pensó en abandonar México. "Llevo 25 años en México y me siento un mexicano más".
El técnico fue liberado el miércoles por la unidad de operaciones especiales de la Agencia Federal de Investigaciones. Los secuestradores habían solicitado a sus familiares cinco millones de dólares para liberarlo.
Según informaciones en México, siete personas, cuatro hombres y tres mujeres, fueron detenidas en la casa de seguridad por la policía federal, las cuales pertenecen a la banda "Los Canchola", que son guiados por José Luis Canchola, un delincuente que está preso desde el 2004.
Entre los invitados al programa de Maradona estaba la cantante mexicana Paulina Rubio, al que el "10" presentó como "bombonazo", una palabra que en Argentina homenajea a la belleza.
Rubio, radicada en Miami y quien cantó unos temas, dijo después que lo que pasa en México "es penoso, por la falta de seguridad".