CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 3, 2005.- La selección mexicana Sub-17 tuvo un largo día luego de su llegada al país, pese al viaje desde Perú, donde se coronaron el pasado domingo al golear nada menos que a la escuadra brasileña, se dieron tiempo para visitar el estudio de Televisa Deportes. Con la evidente emoción que no pudieron ocultar, platicaron de su experiencia mundialista y al mismo tiempo agradecieron el apoyo de todo el público mexicano.
A su llegada:
Millones de capitalinos vitorearon, cantaron, gritaron y lloraron a los miembros de la selección mexicana de futbol Sub-17 durante su recorrido del aeropuerto capitalino a la residencia oficial de Los Pinos, en un desfile jamás visto en el plano deportivo.
Sólo en el futbol se tiene el antecedente cuando la selección mayor fue subcampeona en la Copa América Ecuador 1993, pero lo de hoy rebasó todo porque los jóvenes se coronaron en el Campeonato Mundial Sub-17 de Perú 2005.
Desde su arribo, la multitud se hizo presente, incluido el numeroso grupo de representantes de los medios de comunicación, y tras cumplir con la conferencia de prensa los tricolores se subieron a un autobús descubierto e iniciaron un glorioso recorrido.
Apenas en los primeros metros que avanzaron se escuchó el grito de "México, México".
Conforme avanzó la caravana se incrementó más y más en una multitudinaria valla humana en los costados de la avenida Boulevard Aeropuerto, parte del Circuito Interior rumbo al sur, unos 200 metros por Viaducto y Eje 3 hasta Parque Lira, para llegar a Los Pinos, donde serán recibidos por el presidente Vicente Fox Quesada.
A las calles salieron ciudadanos de todas las edades, niños, jóvenes y adultos, quienes corrieron al lado del autobús y aventaron a los jugadores sus playeras, gorras y banderas para que se las autografiaran.
Otros corrieron atrás del autobús con la sencilla satisfacción de estar cerca de los campeones del mundo, unos con bandera en mano otros con paliacates, unos con la playera verde y otros más pintados con los colores patrios verde, blanco y rojo.
En el recorrido se vio a personas asomándose por la ventana de sus habitaciones, oficinas, hoteles y hospitales, ya que pudieron ver con claridad a los futbolistas que fueron trasladados en un autobús que avanzó a no más de 12 kilómetros por hora.
A la caravana se sumaron automovilistas diversos que con sus bocinas manifestaron la alegría del triunfo.
Un taxista escribió en el medallón: "Felicidades campeones, no se necesita de naturalizados", esto en alusión a que el técnico de la selección mayor, el argentino Ricardo La Volpe, ya ha convocado a Antonio Naelson "Sinha", brasileño de nacimiento, y a Guillermo Franco, de origen argentino.
Además de la venta de banderas, también de playeras y una muy alusiva a la fecha: "2 de octubre no se olvida, México campeón Sub-17", a un costo de 50 pesos.
Finalmente, la selección llegó a la residencia oficial de Los Pinos, donde se estableció una barrera de policías que cerró el paso a los seguidores que continuaron ahí por varios minutos con cánticos, entre ellos el clásico "olé, olé, olé, campeón, campeón".