CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 24, 2005.- Los Pumas de la UNAM tocaron fondo tras el maravilloso doble campeonato de 2004 y hoy se enfrentan con problemas de descenso y con muy poco tiempo para que su técnico Hugo Sánchez y la directiva les hagan levantarse de la lona. Los universitarios ganaron los dos torneos de 2004 con Hugo como su estratega, pero su rendimiento se fue minando en los meses siguientes hasta que la nave ‘puma’ acabó por naufragar en la cabalística fecha 13 del Torneo Apertura 2005, disputada esta semana.
La goleada de 5-1 que lograron los Jaguares de Chiapas, desnudó la crisis de los Pumas UNAM, que han perdido sus últimos tres partidos de la liga, tienen la peor ofensiva del torneo, cayeron al puesto 16 de los 18 clubes del circuito en la clasificación general y se enfrentan con un panorama negro en el descenso.
Los Pumas terminarán el año futbolístico (2005-2006) sin problema de descenso, pero en el ciclo siguiente (2006-2007) pelearán la relegación con el San Luis, Atlante y Atlas. Hay que recordar que en esta clasificación se cuentan los últimos seis torneos, y en sus últimos 47 partidos, Pumas apenas ha cosechado 50 puntos.
El torneo mexicano ya está perdido para los Pumas y al club sólo le queda intentar terminar el año de la mejor manera posible y apostar todo a la Copa Sudamericana, donde tienen pendiente su partido de vuelta ante el equipo brasileño Corinthians.
El Pumas perdió 2-1 ante el Corinthians en San Pablo (Brasil) en la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana y una eventual calificación a las semifinales, significaría un gran resultado para este equipo y les ayudaría a disminuir esta crisis.
Pero más allá de la Copa Sudamericana, el técnico Hugo Sánchez, figura histórica de los Pumas, y el patronato que gobierna al club tendrán que tomar decisiones definitivas y con mucho cuidado para darle al club bases que le permitan levantar la cabeza.
Cierto es que los números que lleva el Pumas ya le habrían costado el puesto a cualquier técnico de cualquier otro equipo mexicano, pero el club de la UNAM se destaca por no tomar medidas precipitadas, aunque vea la avalancha encima, como ocurre ahora.
La disyuntiva ya la estableció Hugo Sánchez antes del primer partido ante el Corinthians y simplemente se refiere a una elección de la directiva, entre despedir al técnico o hacer una limpia de la plantilla y darle un equipo competitivo para remontar lugares en la liga mexicana de futbol.
La salida de Francisco Fonseca al Cruz Azul y de Jaime Lozano al Tigres, ambos este año, fue uno de los factores que ha marcado la baja de juego de los Pumas y además está la decisión de conservar jugadores por motivos económicos más que deportivos, como el caso del boliviano Joaquín Botero, que estaba transferible y al final se quedó porque no hubo ofertas por sus servicios.
De la comunicación del técnico y los jugadores poco se dice y menos se sabe, aunque las imágenes de televisión siempre muestran a la ex figura del Real Madrid de España, con muecas que parecen señalar que no le gustan mucho las elecciones de sus jugadores al momento de definir.
Tampoco se sabe mucho de las posibles afectaciones que entre los jugadores haya podido generar el conflicto permanente que Hugo Sánchez tiene con el argentino Ricardo La Volpe, seleccionador del futbol mexicano, y que tiene peleas verbales regulares.
Hugo tiene contrato vigente como entrenador de los Pumas hasta finales del año 2006, pero tanto él como la directiva tienen el tiempo encima para delinear el futuro del equipo y tomar las decisiones adecuadas.