CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 31, 2005.- Un día después de los actos vandálicos al término del partido entre Pumas y América, el Gobierno del DF anunció que el próximo partido de los felinos en casa será a puerta cerrada. Joel Ortega, Secretario de Seguridad Pública del DF, informó que el Estadio Olímpico Universitario no tendrá aficionados en las tribunas para el partido del 6 de noviembre, cuando los Pumas enfrenten al Atlante en la jornada 15.
Ambas porras se comportaron dentro del estadio y respetaron los acuerdos de abandonar las tribunas en un cierto horario, el problema se originó después frente a la Rectoría de Ciudad Universitaria.
Algunos reportes indican que seguidores de los Pumas dejaron petardos en algunas macetas cercanas al inmueble del pedregal, para que al salir pudieran recogerlos y agredir a los integrantes de la porra americanista.
La lucha entre algunos pseudoaficionados y la policía se inició con el lanzamiento de piedras y duró alrededor de 15 minutos, lo que ocasionó que elementos de seguridad resultaran heridos, así como daños a algunos automóviles que estaban estacionados por ahí.
Al final del encuentro, otro grupo de aproximadamente 300 aficionados del América, fueron escoltados al Estadio Azteca y se concentraron en la calzada de Tlalpan, donde apedrearon a automovilistas.
Por su parte, Alejandro Encinas Rodríguez, jefe de Gobierno del DF, reconoció en su conferencia matutina la necesidad de reforzar las medidas de seguridad dentro y fuera de los estadios de futbol, además de culpar a los dueños de los equipos por este tipo de acontecimientos.
Por su parte, la Universidad Nacional Autónoma de México lamentó los hechos de violencia ocurridos, a través de un comunicado en el que condenó todo acto que haya puesto en duda la seguridad de los asistentes.