CIUDAD DE MÉXICO, México, nov 7, 2005.- El uruguayo Richard Núñez es como el rey sin corona del Torneo Apertura 2005, anota un gol cada 73 minutos, pero eso no le ha servido para ser titular del Cruz Azul, y como consecuencia ha ido a la banca también en su selección. Núñez, un volante por izquierda de 29 años que puede hacer daño en el ataque, tuvo un debut lujoso el pasado 13 de agosto en México, donde sólo necesito 68 minutos para mostrar su clase con cuatro goles, claves en el triunfo 5-1 sobre los Tecos.
Parecía el inicio de una carrera brillante en el club celeste, uno de los más emblemáticos de la liga, pero no volvió a la alineación titular y eso ha disminuido sus posibilidades de jugar con Uruguay este mes en la serie contra Australia, por un boleto para el Mundial de Alemania.
"Uruguay tiene un buen equipo, aún cuando haya bajas, contamos con suplentes de calidad, pero en mi caso veo difícil que me pongan a jugar porque he jugado poco en mi equipo mexicano", aseguró el jugador originario de Montevideo.
Con una gran producción en el futbol suizo, en el que anotó 85 goles en 127 partidos, y un paso fugaz por el Atlético de Madrid de España,Richard Núñez pasa por un momento difícil de su carrera, pero interpreta las malas experiencias como oportunidades para crecer.
"Tengo contrato con Cruz Azul hasta mitad del 2006 y quiero cumplir, vine a México porque me trajo el técnico, así que a la corta o a la larga voy a jugar y no debo desesperarme", comenta. El argentino Rubén Romano, estratega de los azules sostiene que el suramericano necesita tiempo para adaptarse, algo dudoso después de sus cuatro goles en su primer partido en la liga, que significaron el mejor debut de algún jugador en el circuito.
Núñez dice respetar a Romano, pero no cree que necesite adaptarse, aunque sí entiende explicaciones relacionadas con el buen nivel de sus compañeros o con la necesidad de esperar su momento.
"Eso de la adaptación no lo creo, a México vienen jugadores y se adaptan al momento, pero si debo esperar mi momento o mi lugar en el equipo, lo entiendo", aseguró.
A la hora de hablar de estrategia, Richard Núñez se vuelve en más polémico aún; en el equipo explican su ausencia en la alineación al compararlo con el argentino Gabriel Pereyra, de buen rendimiento en el año, pero el uruguayo aclara que es una idea absurda.
"Soy un volante por izquierda, Gabriel juega por derecha o de enganche, hacemos distintos trabajos, mi competencia no es con él", reitera.
Núñez se ha adaptado bien a México, dice sentirse cómodo, aunque aún se impresiona por el tráfico excesivo de la capital y no come picante. "Cada ciudad tiene lo suyo, me gusta México, aunque el tráfico es tremendo; no tengo mucho tiempo para conocer porque el trabajo en el club es duro, pero estoy a gusto", señala.
Al mirar adelante, Núñez supone que si le dan la titularidad, aún tiene tiempo para ganarse un lugar en la selección de Uruguay, si ésta se clasifica a la Copa Mundial de Alemania.
"Tenemos los jugadores, la serie contra Australia será dura, aunque esperamos ganar; está duro ganarse un puesto en el equipo, pero falta mucho para el Mundial", asegura.
Según Núñez, Uruguay debió clasificarse de manera directa a Alemania 2006 porque jugó bien la eliminatoria, pero le faltó suerte. "Empatamos o perdimos partidos en los que jugamos mejor, ahora nos vemos en una repesca incómoda", dice.
Al referirse al futbol de su país, pronostica un futuro luminoso porque Uruguay seguirá como exportador y hay muchos jóvenes con talento que en poco tiempo podrían brillar en el extranjero y luego en la selección.
Si bien no juega, Richard Núñez dice que la presión no le ha disminuido el gusto por el futbol."Vivir fuera es difícil, extraño mucho a mi familia, pero a cambio puedo decir que soy feliz, me divierto con el juego y eso lo agradezco cada día", concluye.