CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 13, 2005.- Guadalupe Worbis se lució este domingo al anotar cuatro goles en la victoria 7-2 de la selección femenil mayor ante el combinado Sub-20, en juego que abrió la jornada futbolística "Contigo y la Selección, Unidos para Ayudar", a beneficio de los afectados por los huracanes "Stan" y "Wilma". La delantera consiguió las anotaciones a los minutos 30, 36, 45 y 54, mientras que sus compañeras Mónica Ocampo (47 y 50) y Rosario Saucedo (48) completaron la fiesta de goles. Por el cuadro juvenil, Charlin Corral descontó de manera decorosa a los minutos 49 y 57.
El ánimo por ayudar a la gente que vive momentos difíciles en el sureste mexicano tras la devastación que causaron sendos fenómenos naturales el mes pasado llevó a ambos equipos a entregarse para brindar un buen espectáculo en la cancha del coloso de Santa Ursula, bajo un intenso sol que cayó a plomo en esta capital.
Las ausencias de Iris Mora, Fátima Leyva, pero principalmente la de Maribel Domínguez minaron el potencial ofensivo del "Tri" mayor, ya que en la primera parte, que tuvo una duración de 30 minutos, tuvieron muy pocas opciones para inquietar a Anjuli Ladrón de Guevara.
Mientras que del lado de las juveniles la pequeña de 14 años, Charlin Corral, fue la que intentó llevar el peso ofensivo de su equipo con la gran calidad que la caracteriza y en dos ocasiones probó suerte con tiros de larga distancia.
La oriunda de Tepexpan, Estado de México, estuvo muy cerca de inaugurar el marcador al minuto 16, cuando por el sector de la izquierda a la entrada del área sacó un disparo de derecha que pegó en el travesaño ante la mirada atónita de Pamela Tajonar.
Cuando parecía que esta primera parte se iría sin goles, apareció la figura de Mónica Ocampo por el sector de la derecha, de donde sacó un centro al área que Ladrón de Guevara rechazó, sin embargo el esférico quedó a los pies de Guadalupe Worbis y de derecha sacó un potente disparo que sacudió las redes para el 1-0.
En la parte complementaria, las pupilas de Leonardo Cuéllar impusieron su experiencia y mejor juego colectivo para encontrarse con el segundo tanto del día en un penal sobre Ocampo.
La encargada de cobrar desde los once pasos fue Worbis, quien un con un disparo pegado al poste derecho batió a la guardameta para poner el 2-0 al minuto 36.
Nueve minutos después, cuando la diferencia entre ambas escuadras ya era muy grande, la misma Worbis consiguió su tercer tanto del día con un disparo dentro del área que dejó sin oportunidad a la portera del representativo Sub-20.
El hecho de jugar en el dos veces mundialista estadio Azteca parece que impresionó a las juveniles que no tuvieron capacidad de respuesta y se vieron apabulladas con goles de Mónica Ocampo, al minuto 47, y de Rosario Saucedo, al 48, para colocar la pizarra 5-0.
Charlin Corral dio la cara por el representativo menor al conseguir un bello gol con un disparo desde las afueras del área y que entró pegado al poste izquierdo, al 49.
Sin embargo, Ocampo, quien fue uno de los refuerzos de la selección mayor, colocó el 6-1 al minuto 50, y cuatro minutos después Worbis selló el séptimo y el cuarto en su cuenta personal.
A tres minutos del final, Charlin reafirmó se condición de ser considerada una de las máximas promesas del futbol femenil en México al marcar el 7-2, al minuto 57.
Vive Charlin Corral momentos de emoción y alegría en el Azteca
La mexiquense Charlin Corral tuvo este domingo una de sus más emocionantes experiencias en su corta vida y carrera futbolística, al jugar en el dos veces mundialista estadio Azteca, donde marcó dos goles en la derrota de su equipo Sub-20 ante la selección mayor femenil.
Corral, quien nació el 11 de septiembre de 1991 en Tepexpan, Estado de México, jugó con la selección Sub-20 que cayó 2-7 ante la mayor femenil.
"Aquí jugué cuando tenía ocho años, en un pedacito de la cancha, en una área pequeña, entonces vestía el uniforme del equipo de Irapuato", recordó una emocionada delantera de apenas 14 años.
Sin duda fue Charlin la mejor jugadora del combinado juvenil, por lo que al término del partido atrajo micrófonos y cámaras. "Es un gran sueño cumplido jugar en el estadio Azteca, un pasto sagrado, una cancha donde se han marcado de los mejores goles en la historia, como los de Pelé, Maradona y "su mano de Dios", así como de otros grandes".
Este partido se jugó ante la presencia de unos diez mil espectadores, mucho más de los que reúne el equipo de Primera División Atlante. "Mi siguiente sueño es jugar con este estadio lleno, como los hicieron las mayores ante Japón" (en su camino al Mundial Femenil Estados Unidos 2003).
Del partido comentó que se sintió muy contenta de participar en una causa noble y más porque lo tomaron con toda seriedad "para ayudar a nuestros compatriotas. Debemos estar juntos en las buenas y en las malas".