CIUDAD DE MÉXICO, México, nov 18, 2005.- El boliviano Joaquín Botero, máximo goleador del mundo en 2002, calificó este viernes de malo su rendimiento en cinco torneos del futbol mexicano, pero aseguró que en todo este tiempo siempre se entregó al máximo en la cancha. "Lo tengo claro, el trabajo ha sido malo, no he rendido como esperaban dirigentes de Pumas y la afición, aunque en la cancha lo dejé todo", señaló el delantero originario de La Paz.
Botero anotó 49 goles en 2002 y con eso lideró la lista de anotadores en el planeta. Un año después llegó a los Pumas de la UNAM del futbol mexicano y, desde entonces, sólo marcó 19 dianas en 69 encuentros, menos de lo esperado.
En el torneo Apertura 2004, el jugador mostró su talento con 11 goles, sin embargo volvió a bajar su rendimiento y desde entonces batalló mucho para ser considerado titular.
El atacante recibió este viernes a los medios y desmintió la versión de un diario local, según la cual pagó al técnico Hugo Sánchez el 30 por ciento de su salario para poder jugar en el conjunto mexicano.
"El tema me molesta; nunca he dado 30 por ciento de mi salario, y nunca le he pagado a un técnico por jugar", señaló Botero, quien dijo no saber qué fuente del club divulgó lo que calificó de una mentira.
Hoy, el jugador suramericano dijo estar concentrado en ayudar a los Pumas para terminar lo mejor posible el torneo Apertura 2005 del futbol mexicano y en buscar eliminar al Vélez Sarfield de Argentina en las semifinales de la Copa Sudamericana.
"Tenemos equipo para llegar a la final, Vélez es muy complicado, presiona mucho, corre, mete la pierna; Pumas hará su juego para buscar un buen resultado", concluyó el jugador de 27 años, quien insistió en la unidad entre los jugadores del equipo, lo cual es importante para asumir el compromiso.