MONTERREY, México, nov. 24, 2005.- El mediocampista de los Tigres de la UANL y seleccionado nacional Jaime Lozano, no alineará con su equipo en el último partido contra Atlante, el cual es clave para las aspiraciones para pasar a la liguilla del torneo mexicano. Afectado por una contractura en el muslo posterior derecho, la cual sufrió el partido de la selección mexicana contra Bulgaria, indicó que no correrá el riesgo de agravar la lesión, que por ahora no es de graves consecuencias.
Al término del entrenamiento de este jueves, en el cual no tuvo actividad, dijo confiar que el equipo de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) pasará a la liguilla y con el tiempo de descanso estará listo para las finales del balompié mexicano.
"Veo muy complicado el jugar el sábado, la verdad es que prefiero recuperarme al 100 por ciento porque las lesiones son muy engañosas y no quiero que se complique, no es una lesión grave, pero sí molesta", comentó.
Refirió que es frustrante para cualquier futbolista no jugar por ese tipo de problemas, "me voy a aguantar y no jugar frente al Atlante, pero confiado en que estaré listo para enfrentar la liguilla en caso de que el equipo avance, que es lo esperado y por lo que se está luchando".