CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 1, 2005.- Pumas, con una goleada de factura argentina que lo instaló a la final de la Copa Sudamericana, pasó de ser la gran decepción del futbol mexicano al protagonista deportivo del país. El conjunto de UNAM aniquiló el miércoles 4-0 a Vélez Sarsfield con tres goles del argentino Bruno Marioni y otro de Marco Palacios, en el partido de vuelta de la semifinal.
Pumas es el primer equipo mexicano que llega a una final de la Sudamericana, en la que jugará contra el ganador de Boca Juniors y Universidad Católica. En el 2001, Cruz Azul disputó la final de la Copa Libertadores, el torneo de equipos más importante de la Conmebol, y perdió contra Boca.
El triunfo le ganó elogios de los mismos que criticaron a un club que no se clasificó a la liguilla, despidió a su técnico Hugo Sánchez en medio de dimes y diretes, y terminó el Torneo Apertura entre los últimos.
"De ensueño!", titula un diario deportivo mexicano, que apunta que "los Pumas están en la final de la Copa Sudamericana tras borrar de la cancha a Vélez Sarsfield".
"Qué Ma...rioni!", lee la portada de otro rotativo nacional, destacando que "Vélez se ahogó en el CU (Ciudad Universitaria); Marioni fue el verdugo al anotarle tres".
Todos los elogios para Pumas y en especial para Marioni, quien ocupa las portadas de todos los diarios del país.
"¨Cómo la Vélez? En una noche memorable, los felinos aplastaron al campeón argentino", tituló otro diario.
Los tres goles de Marioni llegaron en el segundo tiempo, cuando Vélez jugó con diez por la expulsión de Fabián Cubero a los 38 minutos.
El ex jugador de Newell's, Estudiantes, Independiente y el Villarreal, entre otros clubes, se sirvió con la cuchara grande y anotó con todos los trucos del libro: con un cañonazo desde afuera del área, de taco y de cabeza.
"Esto fue para que quedara claro que merecíamos llegar a la final", enfatizó.
MERECIDA, PERO SORPRESIVA LA GOLEADA ANTE VÉLEZ: MARIONI
Los jugadores de Pumas de la UNAM, el argentino Bruno Marioni y Marco Antonio Palacios, coincidieron en que el equipo hizo un gran partido para vencer a Vélez Sarsfield.
Luego del partido efectuado ante una gran entrada en el Estadio Olímpico Universitario, Marioni mencionó que "merecíamos estar en la final, hicimos un sacrificio enorme, corrimos mucho, le jugamos a Vélez de igual a igual".
Autor de tres anotaciones, el argentino indicó que el gol de Palacios, a los 17 minutos, abrió el camino a la victoria y "la afición nos ayudó y también ser contundentes; se hizo un excelente partido, fuimos inteligentes y contundentes".
Consideró que Pumas fue un equipo solidario e incluso señaló que el resultado de 4-0 "hasta nos sorprendió", pues nadie esperaba un triunfo tan holgado del cuadro universitario.
Agregó que Pumas recuperó la actitud que habían perdido y los jugadores del conjunto del Pedregal volvieron a confiar en sus cualidades.
Señaló que para la final será clave la entrega, la garra y la concentración y añadió que prefiere enfrentar a Boca Juniors, por encima de Universidad Católica de Chile, en la final del torneo sudamericano.
A su vez, Palacios consideró que fue un día muy especial para él, "estoy feliz, no lo voy a olvidar nunca, el estadio lleno y me sentí muy bien, afortunadamente metí el gol y eso me hace sentir bien".
Apuntó que este triunfo es una muestra de que los jugadores jóvenes tienen que dar todo por la camiseta y que al rival que tengan que enfrentar en la final le jugarán al tú por tú.
Arturo Elías Ayub, presidente del Patronato de Pumas, aseguró que el equipo jugó un gran partido, inteligente y destacó "el corazón y la garra" de los jugadores universitarios, pues se entregaron en la cancha, no se desesperaron, fue una gran noche".
Consideró que Pumas "fue superior, dimos un gran partido, se nos fueron algunas llegadas, pero así es esto. Vélez es un gran equipo, pero sin duda les afectó la expulsión (de Fabián Cubero a los 38 minutos)".
El directivo externo que si la Universidad ya venció al campeón de Brasil y ahora el de Argentina, desea enfrentar a un rival de tradición como Boca Juniors en la final del certamen, para cerrar con broche de oro.