CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 13, 2005.- La gran final del Torneo Apertura 2005 de la Primera División será entre los Rayados de Monterrey y los Diablos Rojos de Toluca, por lo que es inminente que uno de los dos jugadores naturalizados mexicanos que son habituales en la selección que comanda Ricardo La Volpe será campeón. Antonio Naelson ‘Sinha’, nacido en Brasil, y Guillermo Franco, originario de Argentina, estarán frente a frente. Juegan posiciones distintas y es difícil que tengan un duelo personal sobre el terreno de juego, pero es un hecho que uno será campeón y asistirá al Mundial de Alemania 2006 con ese logro.
El primero en conseguir su naturalización y llegar al Tri fue Antonio Naelson, quien llegó al futbol mexicano en 1998 y pasó por la Primera División “A”, militó con Coyotes de Saltillo, filial de Monterrey, antes de dar el salto al primer equipo, donde sólo estuvo en el Verano 99 actuando 17 partidos y convirtiendo un gol.
De inmediato fue transferido al Toluca, donde se estableció como titular y parte fundamental del conjunto, tanto así que fue Rafael Lebrija, presidente del equipo choricero, quien tuvo la idea de que se naturalizara para no ocupar plaza de extranjero y eventualmente fue convocado al Tri,
Actualmente, contando lo realizado en el Apertura 2005, incluyendo lo que va de liguilla, ha jugado 248 partidos, por lo que en el de vuelta de la gran final llegará a 250 en el futbol mexicano, y ha convertido 24 goles.
Ya fue campeón dos veces con los Diablos, en el Verano 2000 y en el Apertura 2002, además de que perdió la final del Invierno 2000. En el título del Verano 2000, conseguido contra Santos, no participó, se quedó en la banca en ambos cotejos. Tampoco fue titular en los juegos de la final del Invierno 2000, pero en ambos compromisos ingresó de cambio y fue uno de los que falló en la serie de penales ante Morelia. Ya fue parte del once inicial en el Apertura 2002, aunque en ambos cotejos fue sustituido.
La historia de Guillermo Franco en México comenzó justamente en el Apertura 2002, llegó directamente al equipo grande de Monterrey después de haber sido campeón en Argentina con San Lorenzo y al completarse su primer año también consiguió el título en México.
Su calidad goleadora se hizo presente casi de inmediato, en su primer torneo sólo marcó cuatro tantos en 17 partidos y en el Clausura 2003 marcó seis veces en 16 cotejos, además de que fue expulsado tres veces, pero explotó en la liguilla con cinco tantos y llevó a los Rayados a conseguir el campeonato.
Llega a la final con un total de 128 partidos de Primera División y 64 anotaciones, pero ha demostrado que sabe jugar liguillas y tiene un total de 15 tantos en 16 partidos de este tipo, en la actual, del Apertura 2005, lleva uno por cotejo, cuatro de cuatro.
Franco ya tiene basta experiencia en finales, ya ganó una y perdió otra. Se coronó en la ya mencionada del Clausura 2003, tuvo que conformarse con el subcampeonato el año pasado, en el Apertura 2004, en esa liguilla tuvo mejor productividad al marcar seis veces, pero no consiguió hacer gol en la final.