MONTERREY, México, 18, 2005.- El delantero de Rayados y de la Selección Mexicana de Futbol Guillermo Franco afirmó que el árbitro Marco Antonio Rodríguez fue protagónico en el partido final del Futbol Mexicano, "simplemente arruinó el partido". Refirió que a los 14 minutos del primer tiempo marcó su presencia y la tendencia de su trabajo, expulsó al defensa rayado Paulo Serafín en una jugado fuerte pero al balón, en la que además estaba a 40 metros de distancia.
En cambio, dijo, a los jugadores de Toluca les perdonó múltiples jugadas fuertes con aparente mala intensión, "no se les midió de la misma forma, sacó tarjetas nomás a Monterrey y la primera expulsión nos marginó totalmente del partido y eso me da mucha bronca".
Agregó que "al equipo Monterrey no se les puede reprochar nada, van a decir que Toluca es el mejor equipo de México y eso es una vergüenza, salieron campeones, pero eso no es futbol".
Franco pidió que el presidente de la Comisión de Árbitros, Arturo Yamazaki, juzgue la labor de Marco Antonio Rodríguez a fin de que se eviten labores como esta.
En tanto, el portero de Rayados, Cristian Martínez, dijo que su equipo entregó todo en la cancha pero las expulsiones decretadas por Marco Antonio Rodríguez fueron rigoristas "y nos dejaron sin oportunidad de conseguir el título".