CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 1, 2006.- El portero argentino Federico Vilar explicó que el cariño y respeto que siente por el director técnico Miguel Herrera quedará fuera de la cancha porque el objetivo de ambos es el triunfo de sus respectivos equipos, Atlante y Monterrey. Potros de Hierro visitará el sábado a Rayados en el estadio Tecnológico de Monterrey, en partido de la fecha ocho del Torneo Clausura 2006 del futbol mexicano de la Primera División.
El conjunto azulgrana al igual que Rayados requiere del triunfo, y más el cuadro que dirige el "Piojo" Herrera que está anclado en una mala racha.
"Siento un gran respeto y admiración por Miguel, a quien le debo lo que soy, porque se la jugó conmigo al darme la oportunidad aquí", declaró el pampero, quien hizo su debut al mando del "Piojo" con el uniforme azulgrana en un partido precisamente frente al Monterrey.
Ese encuentro terminó 1-1 en el estadio mundialista Neza 86. A partir de ahí mantienen ambos una buena amistad, la cual no se acabó con la partida de Miguel Herrera al equipo Monterrey.
El guardameta argentino recordó que llegó de su país al Zitácuaro de la Primera División A y de ahí se fue al Acapulco, del mismo circuito, de donde lo jaló Miguel Herrera para el primer equipo de Potros de Hierro.
"Todo el cariño y respeto que hay quedará el próximo sábado fuera de la cancha porque ambos vamos a entregarnos por el triunfo. Todo va a ser dentro de un gran respeto pero buscando el objetivo cada quien", señaló Vilar.
RESPETA OLALDE DECISIÓN DEL TÉCNICO POR NO JUGAR
El delantero Jesús Olalde rechazó algún tipo de desesperación por llevar dos partidos y medio sin jugar con Atlante, al tiempo que aclaró que no tiene ningún problema con el director técnico René Isidoro García.
Olalde, quien llegó de refuerzo para este torneo después de parar prácticamente un año, aseguró que se siente incómodo ante el hecho de no alinear con Potros de Hierro, aunque está consciente que es una decisión del técnico "por bien del equipo".
"No hay ningún problema con el entrenador, es una cuestión técnica y por el bien del equipo", declaró el delantero, quien hoy resultó con un pequeño corte debajo de la ceja derecha al recibir un codazo en la disputa del balón con el centrocampista Mirsha Serrano.
Comentó que no está desesperado "pero sí un tanto preocupado por esa falta de actividad, aunque dijo que poco a poco ha tomado el ritmo y está cerca de estar al cien por ciento".
El jugador ya cumplió más de un año del último gol anotado, como resultado de que se fue en "blanco" en los partidos en que le dio oportunidad el entrenador Isidoro García.
"Tampoco me presiona esa situación porque sé que estuve prácticamente un año sin actividad y me costó trabajo estar de nuevo a buen nivel. Pero aquí estoy esforzándome, dando lo mejor y entrenando al parejo de mis compañeros para cuando me llamen", puntualizó.
NO JUEGAN OLALDE Y SERRANO PORQUE HAY MEJORES QUE ELLOS: GARCÍA
El director técnico de Atlante, René Isidoro García aseguró que hay mejores jugadores que Jesús Olalde y Mirsha Serrano y por eso se han quedado sin jugar, el primero en los dos últimos encuentros y el segundo en todo lo que va del Torneo Clausura 2006 del futbol mexicano.
Olalde no ha visto acción desde el partido ante Veracruz y Serrano apenas lleva unos 60 minutos jugados con Potros de Hierro de Atlante.
"Ningún problema existe con el técnico y todo es una decisión por el bien del equipo", ha dicho al respecto el delantero Jesús Olalde, mientras que el centrocampista Serrano dijo que "ya estoy al cien por ciento, a la orden del entrenador".
García Alvarado explicó hoy al término del entrenamiento que hay mejores jugadores que Olalde y Serrano, y en el caso del primero mencionó a Roberto Nurse, el atacante procedente del equipo León de la Primera División "A".
En cuanto a Mirsha Serrano, Gerardo Espinoza ha sido el más consistente en el once titular del estratega que también habló de que no tiene ninguna preocupación en cuanto a los suspendidos David Oteo y el argentino Javier Muñoz Mustafá.
Durante la práctica de este miércoles, René Isidoro puso como defensa central por el lado izquierdo a Mario Hernández, para suplir a Oteo, a Horacio Cervantes lo colocó en el centro de la zaga y a Angel García a la derecha, en lugar de Muñoz.