CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 18, 2006.- Han pasado 90 años y no se ponen de acuerdo en la fecha de nacimiento del Atlante, todo indica que los hermanos Refugio y Trinidad Martínez lo fundaron el 18 de abril de 1916, por lo que esté martes es su aniversario. En los inicios, el Atlante tuvo varios nombres: Sinaloa, Lusitania, U-53, que era el nombre de un submarino alemán.
El equipo nació tan humilde que para comprar los primeros uniformes los hermanos Martínez vendieron una vaca.
“El Atlante ciertamente ha sido un equipo que nació en condiciones humildes, nació pobre, ha sido el auténtico equipo del pueblo, yo diría que el Atlante es un tesoro de la cultura urbana de la ciudad de México”, afirma orgullosamente el comentarista taurino Heriberto Murrieta.
El equipo del pueblo no era aceptado en la capital y tuvo que vencer al campeón América para ingresar en 1927 al primer plano del futbol nacional.
La leyenda comenzaba a formar sus propios ídolos incluso llegando a la pantalla grande en los años cuarenta con la película “Los hijos de Don Venancio”, que juntó al primer actor Joaquín Pardavé y al futbolista Horacio Casarín.
La identidad azulgrana ha sido forjada por ídolos como Juan ‘Trompo’ Carreño, el máximo ídolo Horacio Casarín, ‘Manolete’ Hernández, Marco Rivas, ‘Cabinho’, Félix Fernández, Luis Miguel Salvador, Jorge Campos, Hugo Sánchez, Sebastián ‘Chamagol’ González y Federico Vilar.
“El Atlante significa para mi vida, cuando yo empecé a jugar me enamoré de los colores azulgrana, no me toco ser campeón, la única satisfacción que tengo es haber jugado las once posiciones en el equipo”, aseguró Marco Rivas, quien en alguna ocasión se puso de portero y detuvo un penal.
En las calles de Sinaloa y Valladolid, inició la leyenda del equipo del pueblo. Años después, en el Estadio Azulgrana, el Atlante vivió su mejor época, pero los aficionados se alejaron por el constante cambio de sede.
“Ha sido fundamental el “gitaneo”, tantos cambios de sede, se llevó al Atlante a Querétaro, se lo llevó a Neza, se lo llevó al Azteca, lo regresó a Neza, lo regresa al Azulgrana, nuevamente al Azteca”, indica Arturo Monrroy, integrante de la porra Tito Tepito.
Los cambios también se han generado en la dirigencia, desde el General Núñez, pasando por la época gris de Fernando González ‘Fernandón’, la abundancia del IMSS, la indiferencia del DDF, hasta José Antonio García, con quien el equipo consiguió su segundo título en la era profesional.
“Estos cambios de dueños le hicieron mucho daño al Atlante. Yo veo más optimista el futuro del Atlante en relación a cómo lo veía hace unos cinco años, Atlante se ha preocupado en contratar jugadores de fuera que tienen buen nivel. El problema es que no hemos retenido a los jugadores que hemos comprado y hemos sacado y eso da como resultado volver a empezar”, afirma el ex guardameta Raúl Orvañanos.
En 90 años de historia, Atlante ha pasado por dos descensos y una promoción, cuatro campeonatos de liga, dos campeonatos de la CONCACAF, cuatro subcampeonatos de liga y cuatro de copa. Noventa años después, el equipo del pueblo está entre dos camino luchar por la liguilla del Clausura 2006 o entrar en la luchar por el descenso.
“Lo que queremos nosotros es que este equipo vuelva a ser importante, que consiga logros, que podamos aspirar a la liguilla, que es el primer paso para después soñar con un título”, concluyó el arquero Federico Vilar.