PACHUCA, México, mayo 21, 2006.- Desde que el uruguayo Richard Núñez convirtió en gol un dudoso penal, la locura se apoderó de los aficionados que llenaron el estadio Hidalgo porque la anotación significó la cuarta coronación de Tuzos de Pachuca en el futbol mexicano. "Olé, olé, olé, Tuzos campeón", fue el coro que retumbó entre los aficionados y rubricaron el título con el canto del "Cielito Lindo", lo que plasmó la euforia por la coronación tras vencer a San Luis por 1-0 en la final del torneo Clausura 2006 del futbol mexicano.
La alegría hizo olvidar el mal futbol que desarrolló el mismo Pachuca, que a pesar de ser local no supo desde un principio dominar a un San Luis que jugó extremadamente cuidadoso.
De nada sirvió la visita que hizo el empresario Emilio Azcárraga Jean al vestidor del conjunto tunero, pues los jugadores auriazules se dedicaron más a defender que a atacar, aunque lo hicieron más veces que el mismo conjunto de casa.
Una gran fiesta se preparó aquí para este encuentro, los aficionados prepararon papel picado de color blanco y azul para la coronación y el silbatazo final de Armando Archundia los colmó de felicidad.
Archundia Téllez se fue con la finta de un "clavado" del colombiano Andrés Chitiva a un contacto de Angel Reyna y el juez central no dudó en marcar pena máxima para inclinar la balanza.
Antes ya había cometido un error, cuando Luis Angel Landín controló el balón con la mano y luego estampó el esférico en el poste derecho sin que él se diera cuenta, lo que generó la protesta de los sanluisinos.
La fiesta sigue en Pachuca, mientras la tristeza se apoderó de los sanluisinos que se les acabó el sueño después de evitar el descenso y llegar hasta la final, pero se les debe reconocer su extraordinario esfuerzo.
RECIBEN JUGADORES DE PACHUCA TROFEO DE CAMPEÓN.
PACHUCA, México, mayo 21, 2006.- Con las notas del tema "We are the champions", de Queen, recibió cada uno de los integrantes del equipo Pachuca la medalla de oro, y el capitán Miguel Calero el trofeo que los acredita como campeones del Torneo Clausura 2006 del futbol mexicano.
El presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Alberto de la Torre, acompañado del secretario general Decio de María, entregó el trofeo al guardameta colombiano, lo que generó otro estallido de júbilo en el Estadio Hidalgo.
Si antes los jugadores albiazules ya habían ido a saludar a la porra del equipo tras vencer 1-0 a San Luis, ahora con la medalla colgada al cuello y el trofeo en mano fueron nuevamente y realizaron la vuelta de los campeones en medio de la euforia de la afición que los vitoreó.
Momentos antes los integrantes del equipo San Luis recibieron la medalla y el trofeo del subcampeonato que de casi nada mitigó la tristeza en cada uno de los futbolistas.
Fue muy difícil para la mayoría evitar que los ojos se inundaran e incluso algunas lágrimas rodaron en los rostros de Héctor Altamirano, Leonel Olmedo y Jesús Mendoza.
El capitán auriazul, Octavio Valdez, se aguantó "como los machos" para evitar que sus ojos se inundaran y rodara alguna lágrima, como también lo hizo el presidente del club, Eduardo del Villar, tras recibir el abrazo de Andrés Fassi, director deportivo de Tuzos.
En las calles de Pachuca ya está el escándalo, el ruido, la euforia con los automovilistas haciendo sonar sus bocinas y ondeando las banderas del conjunto hidalguense.