BUENOS AIRES, Argetina, jun. 9, 2006.- Con el objetivo de ser campeón y triunfar en el balompié mexicano, el mediocampista argentino Leandro Gracián decidió dejar Vélez Sarsfield, para unirse con su nuevo club, Rayados de Monterrey. En declaraciones que publica el diario sudamericano Clarín, Gracián aseguró estar contento por llegar a un balompié como el mexicano del que, dijo, mejoró mucho en los últimos años y donde está dispuesto a triunfar.
"Tengo la cabeza puesta en triunfar en Monterrey, voy mentalizado para triunfar en México, es un futbol que progresó mucho", dijo el futbolista de 25 años de edad.
Acerca de si hubiera preferido emigrar al futbol europeo, comentó que "en el futbol nunca se sabe el destino. Dios sabe por qué me toca ir a México. Este pase me agarra en una etapa muy madura de mi vida y además me siento muy bien en lo deportivo".
Despedido en el aeropuerto por sus padres y hermanos, Gracián, surgido en las fuerzas básicas del Vélez, comentó que "me voy con muchísimas expectativas por este paso nuevo que me toca dar. Es un desafío y estoy contento por cómo se dio todo".
El mediocampista viajó acompañado por su representante, Miguel Korol y del gerente de Vélez, Bernardo Becker, para ultimar los detalles de la transferencia, la más cara en la historia de Monterrey, que pagó 3.5 millones de dólares por el jugador.
Agradecido con la gente del club de sus "amores", aunque no pudo despedirse de ellos ni podrá ver acción en la Copa Libertadores ante Chivas de Guadalajara, indicó que ya tiene algunos datos de la ciudad de Monterrey, que en adelante será su nuevo hogar.
"Todos me hablaron maravillas de la ciudad, me dijeron que es un lugar bárbaro para vivir, y del club, que tiene expectativas de salir campeón y que contrató jugadores importantes. Sé que es un club de mucha trayectoria en México".
Finalmente, Gracián espera que su "odiado" rival a partir de ahora, Tigres de la UANL, contrate a Rolando Zárate, su ex compañero en Vélez, "sería bueno poder seguir viéndonos allá".