MONTERREY, México, ago. 9, 2006.- Para Jesús Arellano, jugador del club de futbol Monterrey, los actos de discriminación que vivieron el pasado sábado en el juego ante Santos de Torreón, deben erradicarse y esto se debe hacer con un castigo ejemplar. "No me importó que el árbitro pudiese echarme del juego, le pedí que parara el partido y en una ocasión me negué a darle el balón, el silbante dudo un poco estando a punto de amonestarme, solamente me dijo que ya había tomado nota y que lo anotaría en su reporte", apuntó el seleccionado nacional.
Añadió que no se explica la razón por la que una parte de los seguidores de Santos son tan violentos, ya que inclusive cuando algunos autobuses con aficionados regios hacen el viaje a Torreón, llegan apedreados.
"He sabido que algunas ocasiones y tratando de evitar problemas, se les indica a los seguidores nuestros no hacer el viaje. Es bueno aclarar que no se trata de todos los aficionados al futbol, es una mínima parte que deberían erradicar del futbol, ya que sus actos son negativos para el deporte en general", finalizó Arellano.