GUADALAJARA, Jalisco, sep. 21, 2006.- La derrota que Chivas sufrió el pasado miércoles en la Copa Independencia ante el Puebla de la Primera División A fue una mala experiencia, que además del descalabro y el cansancio, no dejó nada más. "No representó nada jugar con el Puebla, si hubiéramos ganado tampoco te da nada, es un rival que con todo respeto no es un parámetro para medirlo con lo que es Chivas", explicó el arquero del Rebaño Sagrado, Oswaldo Sánchez.
Aseguró que el partido amistoso, más allá de ser un encuentro que lo asumieron como un interescuadras, fue el más malo que jugó Chivas en varios meses.
"El equipo se vio mal, jugamos en verdad muy mal, quizá sea el peor partido de Chivas en lo que va del campeonato, pero ahora a pensar en Tecos. Fue un interescuadras más, que se hizo mal, que nos enseña a jugar todos los partidos con seriedad", afirmó.
Sobre su opinión con respecto a la decisión de la directiva de jugar este tipo de partidos a media semana, interrumpiendo así el trabajo cotidiano y cansando al equipo por los viajes, prefirió no emitir postura alguna, para no entrar en polémicas con los dirigentes.
"Aquí no puede uno decir nada, lo que disponga la directiva", externó.
En tanto, el defensa central de la oncena tapatía, Francisco Javier Rodríguez, aseguró que la derrota fue una llamada de atención.