CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 2, 2006.- La fase de recalificación fue creada como una necesidad para “tapar” las injusticias del reglamento de competencia pero a partir del Torneo Apertura 2006 perdió por completo su esencia y ya sólo motiva la mediocridad al ser reinstalada después de que se abolió en los últimos torneos, pero asegura más ingresos al insertar cuatro juegos más en el calendario. De inicio, la fase de recalificación fue creada para que equipos que no terminaban entre los dos mejores de su grupo tuvieran la opción de jugar la liguilla siempre y cuando sumaran más puntos que algún segundo lugar de otro pelotón, se podían jugar dos o una serie, incluso ninguna, pero ahora es obligatoria.
La esencia de la recalificación era no permitir que un segundo lugar de grupo calificara directamente sólo por ocupar ese lugar, así que sólo los líderes de cada pelotón tenían asegurado su pase a la liguilla, además de que no era obligatoria la recalificación y sólo se jugaba si las condiciones se presentaban, pero ahora los dos mejores de cada sector tiene asegurado el pase y la repesca se juega sí o sí, por lo que es un hecho que 10 equipos estarán en la postemporada.
Existen dos vertientes, los directivos promovieron que se jugaran forzosamente cuatro partidos de recalificación para aumentar los ingresos y compensar que la fase fue abolida en años anteriores o simple y sencillamente redactaron el reglamento sin ocuparse en darle el significado de justicia que tenía al ser creada esta fase, a la cual se hace referencia en el Artículo 7 sin ser muy específicos.
“Participan por los Títulos de Campeón de la Primera División Profesional, en los Torneos Apertura 2006 y Clausura 2007, ocho equipos a saber: “1. Los Clubes que hayan obtenido el 1ro. y 2do. lugar de sus respectivos grupos (6). “2. Los dos equipos vencedores en los Partidos de Recalificación en que intervienen los cuatro equipos que hayan obtenido la mayor cantidad de puntos en la Tabla General de Clasificación correspondiente, sin tomar en cuenta a los seis equipos señalados en el inciso 1.”
En la temporada 1989-90 Monterrey acabó en el cuarto lugar de la tabla general con 42 puntos pero no calificó a la liguilla porque fue tercero de su grupo, debajo de Pumas y Puebla, que fueron segundo y tercero generales, en cambio, sí calificó el Toluca pese a ser décimo general con 38 unidades ya que fue segundo en su sector.
En la campaña 1990-91 León fue sexto general con 41 puntos pero fue tercero de su sector detrás de Monterrey y la Universidad de Guadalajara y no jugó la liguilla, en cambio sí entró Morelia con 35 unidades y siendo décimo tercero general por ser segundo de su pelotón.
Estas injusticias, entre otras que hubo temporadas anteriores, provocaron que se creara la recalificación, que se realizó por primera vez en la campaña 1991-92, Cruz Azul y Veracruz acabaron en tercer lugar de sus respectivos grupos, pero arriba de Correcaminos y América, noveno y décimo generales pero segundos de su pelotón, así que el espíritu de la regla fue perfecto y hubo justicia deportiva aparejada con mayores ingresos económicos.
A partir del Torneo Apertura 2004 se cambió el formato tradicional de cuatro grupos, al haber ocho participantes fueron acomodados en tres sectores de seis equipos, la recalificación había sido abolida y ello permitió que Pumas calificara pese a ser noveno general y que Tigres quedara fuera al ser octavo por la simple razón de que los capitalinos fueron segundos de su grupo.
La justicia que acarreaba la repesca se hubiera respetado si en lugar de darle el pase directo a los dos mejores de cada sector sólo se hubiera permitido que avanzara el mejor y que un segundo de grupo se hubiera visto obligado a jugarla siempre y cuando hubiera otro que hubiera quedado fuera con más puntos, es decir, que un segundo de grupo no estuviera entre los ocho mejores y un cuarto de otro sector si estuviera ahí.
Si el torneo hubiera concluido como están después de 15 jornadas, la justicia deportiva indica que no se hubiera tenido que jugar la repesca ya que los seis mejores de la tabla general son los dos mejores de cada grupo, así séptimo y octavo hubieran calificado por tabla general, sin embargo, según el reglamento, noveno y décimo también jugarán las finales aunque, como en el caso de Jaguares, sea cuarto de sector sin ser mejor que un segundo o hasta que un tercero de otro pelotón.
De terminar como están ahora, a la liguilla avanzan: Toluca, Cruz Azul, América, Pachuca, Guadalajara y Monterrey, mientras que Atlas, Pumas, Jaguares y Atlante (quitándole a San Luis tres puntos por no alinear menores) entrarán a la repesca, lo que da la oportunidad de que los Potros sean campeones a pesar de estar en el lugar 11 y sin haber acabado entre los mejores de su sector ni mejor que los dos primeros de algún grupo.