CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 27, 2006.- El vicepresidente deportivo de América, Manuel Lapuente, afirmó que "nunca me meteré con la alineación", que dos partidos marcaron el fracaso de Águilas y aseguró que "lo que se logró no fue tan malo". En conferencia de prensa, el directivo volvió a insistir en que no se entromete en la alineación azulcrema, al asegurar que no lo hizo con los directores técnicos Mario Carrilo y Víctor Manuel Aguado. Sin embargo, durante la etapa de Aguado en el banquillo de Águilas, se observó a Lapuente portando un radiocomunicador, a través del cual daba sugerencias al estratega y eso originó el rumor de que el ex director técnico influía en la alineación azulcrema.
"Llevo dos años en este puesto y nunca meteré con la alineación, es más no me importa, lo que sí me interesa es que el jugador rinda y haga valer lo que sabe hacer en la cancha. Los cambios y estrategias le corresponden a (Luis Fernando) Tena", aseguró Lapuente.
Luego de la eliminación de América en semifinales en la última liguilla, ante Chivas de Guadalajara, y de lograr el cuarto lugar en el Campeonato Mundial de Clubes de 2007, donde se vieron unos jugadores sin espíritu ni entrega, se habló de cambios en los que Lapuente quedaría relegado.
"El poder de decisión nunca lo he tenido ni lo tendré", declaró al respecto", aseguró, para luego explicar que el técnico sugiere para cada puesto los nombres de tres o cuatro jugadores para que la directiva decida y contrate a uno.
Explicó que hace seis meses se hizo la inversión en refuerzos porque "se colocaron en otros equipos a los brasileño Kléber Boas e Irenio Soarez, el argentino Christian Giménez y el chileno Reinaldo Navia".
Agregó que las contrataciones que se hicieron fueron con el fin de dar más juventud y fuerza al ataque del equipo. "¿Quién diría a principio de temporada que nuestra solidez iba a ser la de la defensa, cuando todo mundo pensó que estaría en la delantera y no sucedió así porque no se pudieron acoplar?".