CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 3, 2006.- Las Chivas de Guadalajara siguen de fiesta, en 2006 festejaron sus 100 años de vida y la obtención del título número 11, con el que se consolidó como el máximo ganador en la historia de la Primera División en el futbol mexicano, pero este día el festejo es por cumplir 50 años de la obtención de su primer título. El 3 de enero de 1956, Guadalajara dejó de ser el “Ya merito” del futbol mexicano y comenzó a grabar con letras de oro el reconocimiento de “Campeonísimo” ya que dejó atrás derrotas y sinsabores para levantar por primera ocasión el trofeo.
En la temporada 1951-52 Guadalajara terminó en segundo lugar a tan sólo un punto de León, en la 1954-55 le pasó lo mismo, fue segundo lugar pero a dos puntos del Zacatepec, además había perdido la final del torneo de Copa en 1947-48 ante Veracruz, 1950-51 con Atlante, además de dos seguidas, 1953-54 y 1954-55 con América, por lo que tenía bien ganado el mote de “Ya merito”.
La campaña 1956-57 fue el parteaguas, Chivas se coronó por fin y lo hizo en la antepenúltima jornada derrotando 1-0 al Irapuato en el Parque Oblatos con gol de Salvador Reyes en tiempo agregado.
El cuadro dirigido por Donald Ross llegó así a 34 puntos, acabó el torneo con 36 y sus más cercanos perseguidores, Toluca, León y Atlante, apenas sumaron 30.
El inicio de temporada fue prometedor, como acostumbraba, se mantuvo invicto durante siete jornadas, de ellos ganó seis: 1-0 a Necaxa, 4-0 a Monterrey, 2-1 al Oro, 2-1 al Atlante, empató 2-2 con León siendo local, venció 2-1 a Zacatepec y goleó 7-0 al América el 22 de agosto de 1956 en lo que sigue siendo la mayor goleada en la historia de los clásicos.
Perdió el invicto el 2 de septiembre al caer por goleada 0-3 ante Toluca, ahí perdió la brújula ya que también perdió en las dos siguientes jornadas, 1-2 ante Tampico y 1-2 con Irapuato, cerró la primera vuelta venciendo 3-1 a Cuautla y 2-0 al Atlas iniciando otra racha de triunfos que se extendió a seis y que incluyo triunfos 2-0 a Necaxa, 3-1 a Monterrey, 3-2 al Oro y 2-0 al Atlante.
León, que fue el único que le sacó un empate en el inicio del torneo, le volvió a hacer la travesura y lo derrotó 2-1, pero después ya no caería hasta la última fecha, se levantó derrotando 2-0 a Zacatepec, después 3-1 al América, empató sin goles con Toluca, que fue el otro rival al que no pudo vencer.
El título estaba cerca, hacía falta lo que en otro años no se pudo, cerrar a tambor batiente, la igualada ante los Diablos parecía mal presagio pero a la vez bueno ya que no perdieron, tenían enfrente dos revanchas consecutivas, ante Tampico e Irapuato, a los dos se les derrotó 1-0, ese partido contra los Freseros aseguró el título, todavía derrotó 2-1 a Cuautla aunque en la última fecha la corona fue abollada por Atlas, que ganó 2-0.
Ese equipo jugó 24 partidos, ganó 17, empató 2 y perdió 15, con 47 goles anotados y 22 recibidos. Los tantos estuvieron repartidos de la siguiente manera: ‘Mellone’ Gutiérrez hizo 19, ‘Chava’ Reyes 8, Sabás Ponce 5, ‘Pina’ Arellano y ‘Chololo’ Díaz 4, ‘Chato’ Vázquez, ‘Panchito’ Flores y Tomás Balcázar 2, y ‘Bigotón’ Jasso sumó 1.
La alineación base era: Jaime ‘Tubo’ Gómez; Pedro Nuño, Guillermo ‘Tigre’ Sepúlveda, Jaime ‘Jamaicón’ Villegas, Juan ‘Bigotón’ Jasso, Francisco Flores, Isidoro ‘Chololo’ Díaz, Salvador Reyes, Crescencio ‘Mellone’ Gutiérrez, Sabás Ponce y Raúl ‘Pina’ Arellano.