GUADALAJARA, ene. 10, 2007.- Desilusionados se quedaron el
estratega argentino Rubén Omar Romano y la directiva de Atlas, pues
el técnico de Boca Juniors, Miguel Angel Russo, impidió al defensa
paraguayo Claudio Morel ser el cuarto refuerzo rojinegro.
"Fueron ocho días de negociaciones, estábamos en el estira y
afloja, nosotros queríamos al jugador a préstamo, luego ellos nos
exigieron una propuesta de compra, la hicimos y ayer (martes) ya
habíamos llegado a un acuerdo, pero esta mañana la damos por
descontada debido a que Miguel Angel Russo no lo deja salir", explicó
el vicepresidente del Atlas, Gustavo Montoya.
La molestia en la madriguera de los "Zorros" no se hizo esperar,
incluso Romano no quiso declarar al respecto y durante el partido
amistoso entre Atlas y la filial de la Primera División A,
Académicos, lució distraído y cabizbajo, pese al 3-1 con el que ganó
su escuadra.
Montoya aseguró que no hubo problemas ni con la directiva
"xeneize" ni con el jugador guaraní, pues durante seis horas, Morel
fue oficialmente jugador de Atlas.
"Inclusive ya teníamos todo arreglado, el jugador venía en
compra definitiva, ya habíamos pactado la forma en que pagaríamos su
carta, el jugador también ya estaba arreglado en su contrato con
nosotros, pero bueno, ya no hay nada que hacer, el jugador no viene,
y este caso está cerrado", aseguró el directivo.
Sobre quién podrá ser el nuevo refuerzo de Atlas, Montoya
descartó que sea algún jugador mexicano y que las dos opciones
alternas que tenían a Morel son difíciles de ligar, más por la
premura de tiempo, pues este viernes se cierran los registros de
jugadores.
"Tenemos dos opciones más que debemos analizar con Rubén,
sabemos que tenemos que apresurarnos porque el cierre de registros
está a la vuelta de la esquina, el técnico quiere reforzar la defensa
y veremos que podemos hacer", declaró.