CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 15, 2007.- El 2007 estará repleto de torneos internacionales donde el balompié mexicano buscará ser protagonista y el capitán de club Pumas de la UNAM, Antonio Sancho, invadido por ese ambiente, tiene muchas metas por cumplir en su carrera. Con 12 años de trayectoria en el máximo circuito del futbol mexicano, el mediocampista asegura que está muy contento con la oportunidad de vivir la experiencia de ayudar al equipo universitario a evitar el descenso, pero quiere alcanzar varios objetivos en el plano individual y grupal, entre ellos lograr un título y sumar 500 partidos en la liga.
El jugador nacido en el Distrito Federal el 14 de marzo de 1976 y quien debutó en Primera División el 3 de septiembre de 1994 ante Monterrey en el estadio Tecnológico (Pumas ganó 1-0), confiesa que se siente más maduro como profesional y sobre esa base avanza en su carrera.
"Creo que estoy en una etapa de madurez, se aprende a ver el futbol y las cosas que pasan de otra manera, ya son muchos partidos y muchos años. Creo que el reto que me tocó vivir ahora es nuevo, distinto a lo que había experimentado, pero también es un reto que hay que vivirlo".
De sus objetivos a alcanzar, en particular el inmediato y que fue una situación heredada es que "Pumas olvide los problemas del porcentaje, esa fue la primera meta para la que vine". Los auriazules iniciarán el Torneo Clausura 2007 por encima de San Luis, Querétaro y Santos.
"Es un reto nuevo. Se juega de manera diferente, cada partido se tiene que enfocar de forma distinta. A diferencia de otros torneos en que se puede iniciar mal y luego revertir, pero aquí no se tiene tiempo para eso, la presión es otra y no se puede regalar nada".
Salvado este escollo Antonio Sancho mira a futuro y comparte qué escalones quiere subir: "Me gustaría ser campeón y llegar a 500 partidos, esas serían las principales metas. Por supuesto que me encantaría estar en la selección otra vez, yo sé que al Mundial (Sudáfrica 2010) ya es difícil, pero si se da otra convocatoria sería bueno".
A una semana de arrancar el Torneo Clausura 2007 el capitán de Pumas acumula 364 partidos en su carrera, 190 con Pumas, 178 de ellos entre la temporada 1994-95 y el Torneo de Verano 2000 en su primera etapa, más los 12 en el Apertura 2006 cuando regresó, y los 204 con Tigres entre el Invierno 2000 y el Clausura 2006.
Pero en su larga trayectoria deportiva Sancho no ha saboreado las mieles de un título de liga, aún cuando disputó dos finales (Invierno 2001 y Apertura 2003).
"He estado dos veces muy cerca siendo líder y llegando a la final pero la perdimos (ambas frente al Pachuca), ojalá se me dé otra y podamos ser campeones".
El volante auriazul opina que ganar ese campeonato sería como ponerle la cereza al pastel en su andar por las canchas del futbol mexicano, aunque para él no representa una obsesión porque "mi carrera ha sido muy buena en muchos sentidos, llevo ya muchos partidos jugados y casi siempre ha sido de titular".
Considera que "en el futbol mexicano el título muchas veces llega a ser medio circunstancial ¿no?, y lo vemos con jugadores como Oswaldo (Sánchez), quien llevaba mucho tiempo siendo el número uno y hasta ahora (en el Apertura 2006) se le dio la corona, y Cuauhtémoc Blanco sólo ha ganado un campeonato".
Con el amor que siente por el equipo donde surgió al profesionalismo, mismo que el pasado 9 de enero cumplió 45 años de ascender al máximo circuito, estima que esta situación no será necesariamente el motor para lograr el objetivo de la permanencia.
"Cada año es importante y se puede obtener un título. Nuestro principal objetivo ahora es la salvación, hace 45 años subimos y no hemos descendido. Si tenemos un buen torneo el problema del descenso desaparece no sólo este año, significaría que desaparece por los próximos dos o tres".
Con esa posibilidad, se abrirían de nueva cuenta las puertas "a lo que siempre ha sido Pumas: trabajar con fuerzas básicas, dar oportunidad a los chavos, lo que no se puede tanto por la situación en la que entró el equipo" en la tabla de porcentaje.
Antonio Sancho tiene otros anhelos por cumplir como es regresar a la selección mexicana, donde ha participado en torneos importantes pero no ha cristalizado el sueño de ir a una Copa del Mundo.
"No quiero decir que sea mala suerte y tampoco me puedo quejar, he estado en una Copa América (Bolivia 1997), en una Copa Oro (2002) y una Copa USA, sólo me falta el Mundial. En la Copa América de 1997 fui tercer lugar, creo que es un logro importante".
Antonio Sancho ha sido criticado por el elevado número de tarjetas que ha recibido en su carrera, pero quizá pocos recuerdan que en sus primeros años tenía mayor libertad en el campo y que contabiliza 23 goles, cinco en su primera temporada (1994-95), 17 con Pumas incluidos tres en la liguilla del Torneo Verano 1997, más seis con la casaca de Universitario de Nuevo León.
"Meter un gol es una gran alegría, pero a mí me da la misma satisfacción anotar o robar un balón para fabricar un contragolpe que termine en gol", apunta el volante, quien no marca desde el 14 de agosto del 2005 en el 4-1 de Tigres sobre Santos en el estadio Corona, donde anotó el tercero, uno de los dos que más le han gustado en su carrera "porque fue con un túnel incluido".
En años recientes su desempeño como medio de contención ha acarreado que los silbantes muestren con mayor frecuencia las tarjetas amarillas o hasta rojas al capitán de Pumas y lo afronta con tranquilidad: "Cada uno al final tiene que cumplir sus funciones, se tiene que entender cuál es la posición y vivir contento con ella".
Admite que "tal vez me amonesten mucho, pero es parte de mi función y el equipo necesita de alguien que pare las jugadas, eso me toca y lo hago con gusto de verdad, no me pesa, y si hago bien mi trabajo también me van a reconocer y hasta ahora así ha sido".
En su posición ha sido valorado, así como por el liderazgo que ejerce en la cancha, pero Antonio Sancho considera que debe haber varios jugadores con don de mando "porque también los líderes tienen momentos altos y bajos y cuando uno de ellos está en uno bajo es importante que alguien agarre ese liderazgo, entre más líderes haya y todos por un mismo objetivo, es mejor".
Ansioso Ignacio Scocco por arrancar el Torneo Clausura 2007
El delantero argentino Ignacio Scocco afirmó que todo el plantel de Pumas de la UNAM se encuentra impaciente porque inicie el Torneo Clausura 2007, para mostrar de que están hechos y que tienen todo para estar en la fase final.
Scocco platicó con los medios de comunicación al término del entrenamiento de este lunes en la cancha dos de Ciudad Universitaria, donde Pumas se prepara para el primer juego de la temporada en el que recibirá a Atlas en el estadio Olímpico Universitario.
"El equipo está con muchas ganas de que inicie el campeonato, hemos trabajado para ello, los partidos de preparación nos sirvieron mucho para mejorar en la conjunción, siento que el plantel está muy unido y con ansias de que arranque el torneo", indicó.
El atacante del conjunto universitario habló de su rival del próximo domingo, los Rojinegros del Atlas, equipo dinámico que cuenta con hombres que pueden hacer la jugada grande en cualquier momento.
"Es un rival muy duro, pero sin menospreciarlos creo que Pumas tiene más que ellos, y debemos sacar el triunfo del Olímpico Universitario", señaló.
Sobre los refuerzos del equipo auriazul para este torneo, el argentino comentó que el brasileño Ailton da Silva y Francisco Palencia son dos hombres de mucha experiencia en el futbol mexicano e internacional, por lo que serán de gran ayuda para Pumas.
"Existe un buen entendimiento adelante con Paco (Palencia), es un hombre que nunca deja de luchar y que se entrega al máximo en la cancha, tiene una gran experiencia a nivel internacional, espero que podemos hacer una buena mancuerna", apuntó.
Scocco descartó que sea un hecho que junto a Palencia sean la delantera titular de Pumas, pues esa es decisión del director técnico, el brasileño Ricardo "Tuca" Ferretti, quien decidirá cual será su cuadro titular para iniciar el próximo domingo ante el Atlas.
"Yo me siento muy bien adelante, uno trabaja siempre con todo para ser titular, pero al final el técnico es quien tiene la última palabra, me siento en buena forma con la pelota y con mucha confianza de estar entre los 11 titulares", concluyó.