TUXTLA GUTIÉRREZ, Chiapas, abr. 14, 2007.- El director técnico de Cruz Azul, Isaac Mizrahi, estuvo a punto de enfrentarse a golpes con el directivo de Jaguares de Chiapas, Juan Carlos Esquinca, lo cual fue evitado por integrantes de ambos clubes. Tras una discusión al final del encuentro, se hizo un tumulto entre directivos y jugadores de ambos equipos que empataron a dos goles en el Torneo Clausura 2007.
Al tumulto se sumó el presidente de los Jaguares de Chiapas, Antonio Leonardo Castañón, pero también fue alejado por jugadores para evitar que se hiciera más grande el conflicto.
Al respecto, el técnico del cuadro visitante calificó con un acto vergonzoso la discusión y explicó que al término del partido una persona agredió a uno de sus colaboradores y le causó un "boquete" en la cabeza con una botella.
"Como todo en la vida, hay que saber ganar y hay que saber perder, lo que no se pelea como hombre no se puede pelear como niño, eso no se vale, creo que deben meditar un poquito las cosas", dijo evidentemente molesto.
"Un botellazo desde la parte de arriba es muy peligroso, esto es un juego, un aporte, lo que se hace en la cancha ahí queda, el defensa chileno de Jaguares de Chiapas, Ismael Fuentes, agredió a mi preparador físico", dijo.
"Eso no es válido, es un acto cobarde, es una irresponsabilidad de Jaguares de Chiapas, en el partido hubo una agresión a Rogelio Cabes, que le lastimó la boca, eso es increíble, pero es más lamentable lo que ocurre fuera del terreno de juego", comentó.
Respecto al juego, el técnico de Cruz Azul dijo que para ellos es bueno el empate luego de que "tuvimos un pésimo primer tiempo pero con diez hombres y los ajustes en el segundo tiempo fue posible alcanzar el empate".
"Me siento orgulloso de dirigir a este equipo, de hombres triunfadores que con un jugador menos se sobrepusieron a las circunstancias y sacar un valioso empate, venimos a la alza, hay que darle la vuelta a la página y encarar lo que viene", apuntó.