CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 6, 2007.- El Estadio Olímpico Universitario será testigo por novena ocasión de un partido de la gran final del futbol mexicano, abrirá sus puertas este jueves a las 21:00 horas para que los
Pumas de la UNAM reciban a los Potros de Hierro del
Atlante en el juego de ida.
En la final no se utiliza el criterio de desempate de acuerdo a la tabla general, así que será campeón el que haga más goles en el marcador global y si al final de los 180 minutos están igualados, entonces deberán jugar tiempos extra e incluso podrían llegar a los penales.
Pumas llega después de haber sido octavo en la tabla general con 24 unidades, en cuartos de final dejó fuera a Toluca con global de 3-1, mientras que en semifinales eliminó al líder general, Santos Laguna, con global de 5-4. La clave en ambas ocasiones fue el partido de ida ya que en casa venció 2-0 a los Diablos y 3-0 a los laguneros.
Atlante acabó en el tercer puesto de la general con 33 puntos. En las semifinales dio cuenta de Cruz Azul con global de 3-1 ganando los dos partidos, en semifinales eliminó a las Chivas, el marcador global quedó empatado 1-1 pues cada quien ganó su partido en casa por la mínima diferencia, pero su mejor ubicación en la tabla general le dio el boleto.
Será la cuarta vez que Pumas sea local en un partido de ida de la gran final, en las tres anteriores está invicto con dos victorias y un empate. En la campaña 1978-79 empató sin goles contra Cruz Azul y después perdió 0-2 en el Azteca. En la 1987-88 derrotó 1-0 al América pero luego cayó 1-4 en el Azteca. En el Apertura 2004 venció 2-1 a Monterrey y después se coronó ganando 1-0 en el Tecnológico.
Para los Potros será la segunda vez que jueguen el partido de ida de una final como visitantes, en la anterior perdieron, en la 1981-82, 1-2 ante los Tigres en el Estadio Universitario; esa vez, en el juego de vuelta ganaron 1-0 y se fueron a penales, ahí perdieron el título al anotar sólo uno y recibir tres.
Aunque la presente es la edición 50 de las liguillas, sólo se han jugado 48 finales porque en la campaña 1974-75 el título se decidió por puntos en sistema todos contra todos de los cuatro calificados, además, una, la de 1971-72 se disputó en un partido único.
Así que de las 47 finales anteriores a ida y vuelta, 22 veces terminó empatado el juego de ida, en 18 ocasiones ganó el que fue local y sólo en siete se impuso el visitante.