CHICAGO, Estados Unidos, jun. 24, 2007.- Las selecciones de México y Estados Unidos disputarán mañana la final de la Copa Oro 2007 de la CONCACAF, en un partido en el que estarán en juego el orgullo y un pase para la próxima Copa Confederaciones. Con una rivalidad añeja que se disparó en el 2002 cuando los estadounidenses eliminaron a México en el Mundial, los dos rivales se entregarán por el triunfo, lo cual quizás no signifique que jueguen su partido más vistoso, pero sí el más peleado.
Estados Unidos llega invicto al certamen y tratará de aprovechar la condición de local y de mejorar su actuación de semifinales ante Canadá, al que derrotó 2-1 con apuros.
El técnico Bob Bradley no contará con dos de sus titulares, el defensa Frankie Hejduk y el volante Michael Bradley, suspendidos, y tendrá que hacer ajustes para mantener eficiente su sistema 4-4-2 con una defensa bien parada, centrocampistas hábiles y Landon Donovan como cerebro del ataque.
Los números a veces no reflejan la realidad, es el caso del equipo estadounidense que aunque suma 11 goles a favor y dos en contra, por momentos se ha desenchufado en la delantera y le ha costado trabajo definir.
Mañana deberán estar atentos atrás, con una línea de cuatro liderada por Oguchi Onyewu, un zaguero fuerte y con experiencia que tratará de detener a los atacantes mexicanos Cuauhtémoc Blanco y Jared Borgetti, bien conocedores del rival.
Hugo Sánchez, el estratega de México, está obsesionado con la idea de que México es el gigante de la CONCACAF y este domingo se empeñará en demostrarlo.
El antiguo goleador del futbol español también tendrá una baja sensible, del volante Gerardo Torrado, suspendido, y deberá diseñar su alineación que además de garantizar una defensa segura, pueda desarrollar un buen ataque por las bandas para desestabilizar a los contrarios.
Debe ser un duelo de mucha lucha en el medio campo en el que los estrategas Bradley y Sánchez tendrán una especie de partida de ajedrez; el que mueva mejor las piezas, quizás marque diferencia a su favor.
México ha jugado un mal torneo, pero ha anotado a la hora decisiva y a pesar de las críticas está en la final y conserva la oportunidad de volver a empezar de cero porque se juega el campeonato en un solo partido.
En Copas Oro, México y Estados Unidos se han enfrentado tres veces con par de triunfo de los mexicanos, en las finales de 1993, con goleada de 4-0, y 1991, por 1-0; los estadounidenses son campeones defensores, pero los mexicanos son los máximos ganadores de la Copa, con cuatro títulos.
Mañana las estadísticas no contarán y los rivales deberán hacer su mejor juego sin caer en provocaciones del rival, algo que suele suceder en los duelos entre ellos.
Alineaciones probables:
Estados Unidos: Kasey Keller; Jay Demerit, Oguchi Onyewu, Carlos Bocanegra, Jonathan Bornstein; Pablo Mastroeni, Benny Feilhaber, DaMarcus Beasley, Clint Dempsey; Landon Donovan y Eddie Johnson. Técnico: Bob Bradley.
México: Oswaldo Sánchez, Ricardo Osorio, Jonny Magallón, Francisco Rodríguez, Carlos Salcido; Pavel Pardo, Fernando Arce, Andrés Guardado, Alberto Medina; Cuauhtémoc Blanco y Jared Borgetti. Técnico: Hugo Sánchez.
Árbitro: Por designar.
Estadio: Soldier Field, de Chicago.
Hora: 14:00 horas, tiempo de México.