CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 26, 2006.- Con su presencia en el campo la fisonomía americanista cambió por completo, anotó para impulsar anímicamente a un América que no lució en el campo y estaba cerca de la eliminación frente al Atlas, por ello Cuauhtémoc Blanco se convirtió en la figura del partido de ‘vuelta’ de cuartos de final celebrado en el estadio Azteca. Si bien a lo largo del torneo Blanco sólo logró anotar en tres ocasiones y se perdió cuatro de las 17 jornadas del Apertura 2006, en la fase final le dio un nuevo rostro al América, que en el aspecto ofensivo sufrió de más pese a tener una plantilla netamente goleadora.
Su tanto en el duelo de ‘vuelta’ ante Atlas significó el décimo gol en liguillas. Su olfato goleador no ha resentido su paso por las canchas, hasta el momento acumula 124 goles en temporada regular y en el Torneo de Invierno 1998 se proclamó campeón de goleo individual, para romper más de 10 años desde que las Águilas albergaran a un campeón de goleo, ya que el último antes de Blanco fue Norberto Outes, en la temporada 1982-83.
Desde su debut en Primera División del futbol mexicano, en diciembre de 1992 con las Águilas, también ha vestido los uniformes del Necaxa y el Veracruz, además de emigrar al Valladolid de España en 2000.
Cabe resaltar que los Zorros del Atlas son uno de sus mejores clientes, junto a Tigres, a quienes les ha endosado 12 anotaciones a cada uno, y ahora su tanto catapultó a su escuadra a las semifinales del balompié mexicano, para enfrentar en esa fase las Chivas del Guadalajara en el clásico nacional.