CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 9, 2004.- Hace tres semanas los Patriotas y las Águilas dominaban con claridad la NFL, ahora hay un equipo que ha terminado con los invictos y se ha colocado como la mejor escuadra de la temporada, los Acereros de Pittsburgh. Pittsburgh terminó con la racha de victorias consecutivas de los Patriotas, pero no todos estaban completamente convencidos de su verdadero nivel, pero este fin de se encargaron de demostrarlo. La escuadra de Bill Cowher se convirtió en la primera en la historia en vencer en semanas consecutivas a dos equipos invictos.
Al igual que contra Nueva Inglaterra, los Acereros tomaron rápidamente la ventaja en el encuentro y no permitieron que el conjunto de Andy Reid reaccionara. La defensiva negra y oro se encargó de frenar el ataque terrestre, pero lo más importante fue presionar a Donovan McNabb y eliminar a Terrell Owens.
Sin duda, Cowher, quien lleva 12 años al frente de los Acereros, y su equipo de entrenadores han realizado un gran trabajo con este equipo, pero especialmente Ken Whisenhunt, quien ha creado una verdadera muralla con la línea ofensiva.
Encabezados por el gran Alan Faneca, la línea de los Acereros ha creado huecos para Duce Staley, Jerome Bettis y Verron Haynes, además de darle una gran protección al joven mariscal de campo Ben Roethlisberger, quien ha logrado un gran impacto en la ciudad del acero, algo que no se daba desde la época de Terry Bradshaw.
Muchos dudaban de que Pittsburgh pudiera vencer a Filadelfia sin Duce Staley, pero el gran trabajo de la línea logró que Jerome Bettis, mejor conocido como el ‘Camión’ finalizará con 149 yardas. Los Acereros son de los mejores equipos por tierra en esta temporada, algo que habla del buen trabajo que realizan Faneca, Marvel Smith, Jeff Hartings, Oliver Ross y Keydrick Vincent.
Poco a poco, la defensiva ha retomado su gran forma y por el momento se han olvidado los problemas en la defensiva secundaria, gracias a las actuaciones de Troy Polamalu, y en otra gran parte por la presión a los mariscales de campo rivales.
A pesar de la pérdida del tackle defensivo Casey Hampton, ante los Patriotas la defensiva sólo permitió cinco yardas por carrera, mientras que ante las Águilas aceptaron 23, incluyendo a Donovan McNabb, quien fue detenido atrás en cuatro ocasiones y fue interceptado una vez.
Los partidos restantes lucen cómodos para el equipo dirigido por Cowher y podrían llegar muy motivados a la recta final de la campaña. En las dos semanas siguientes, los Acereros saldrán del Heinz Field para visitar a los Cafés y después a los Bengalíes, dos partidos que pondrán a prueba nuevamente a este equipo.
Los Acereros tienen dos juegos de ventaja en la División Norte sobre los Cuervos, pero no pueden confiarse porque Baltimore ha demostrado tener una buena defensiva, con lo cual podría pelear con la ‘Cortina de Acero’ por el título de ese sector.
Pittsburgh tiene aún muchos detalles que afinar para poder ser considerado un serio aspirante al Super Bowl. Es cierto que venció a los dos mejores equipos de la liga, pero en postemporada las cosas cambian y la presión podría ser demasiada para Roethlisberger y este grupo de jugadores.
A pesar de que las Águilas perdieron, el conjunto de Andy Reid sigue luciendo como el favorito para representar a la NFC en Jacksonville, ya que los Vikingos, Gigantes y Empacadores lucen muy irregulares y nadie sabe qué esperar de ellos cada semana.
En la Conferencia Americana, los Patriotas y Potros lucen como los principales obstáculos para que los Acereros lleguen al Super Bowl XXXIX. Los actuales campeones, dirigidos por Bill Belichick, son considerados para repetir el campeonato, algo que no sucede desde el Super Bowl XXXII, cuando lo hicieron los Broncos.
Si Pittsburgh desea regresar al Súper Domingo debe asegurar la ventaja de local durante los playoffs y seguir jugando con la confianza, disciplina y determinación que hasta el momento han demostrado.