CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 9, 2004.- El pasado domingo todo indicaba que tendríamos un gran partido en el Lincoln Financial Field, pero después de los dos primeros cuartos el partido ya estaba definido y sólo había un equipo en el terreno de juego...las Águilas. Los Empacadores de Green Bay llegaron a ese encuentro con seis victorias seguidas y su nivel de juego iba subiendo semana tras semana, por lo que muchos esperaban que pudieran pelear con Filadelfia y demostrar que podrían ser considerados para llegar a la final de conferencia.
Donovan McNabb y el poderoso ataque de las Águilas apalearon en los primeros 30 minutos a la defensiva de los ‘Cabeza de Queso’. El mariscal de campo completó sus primeros 14 pases, además de finalizar con 464 yardas y cinco anotaciones. Por su parte Terrell Owens se cansó de vencer a Al Harris y tuvo ocho recepciones para 161 yardas y un touchdown.
Después de 13 semanas, no hay un equipo en la NFC que pueda pelear de cerca con la escuadra verde. Muchos consideraban a los Empacadores como posibles verdugos de las Águilas, pero ni la gran calidad de Favre pudo frenar a las aves.
Otro equipo que tenía una racha múltiple de victorias eran los Halcones de Atlanta, que este fin de semana fueron blanqueados 27-0 por los Bucaneros de Tampa Bay. Una vez más quedó demostrado que el equipo de Jim Mora depende en un gran parte de lo que haga Michael Vick, quien en esta partido se cansó de cometer errores.
Los Halcones ganarán el título de la División Sur sin mayor problema, pero la pregunta es si tienen el nivel para pelear por el boleto al Super Bowl con las Águilas. La defensiva de Filadelfia ha mejorado en las últimas semanas y su ofensiva luce imparable, por lo que los Halcones deben trabajar muy duro hacia el final de la temporada si quieren tener una oportunidad.
Detrás de los Empacadores y Halcones se encuentran los Vikingos de Minnesota, pero cuando todos creían que eran una de las ofensivas más poderosas y el regreso de Randy Moss podría beneficiarles, llegan a Chicago, donde caen ante los Osos y sólo anotan 14 puntos.
Daunte Culpepper, quien ha tenido un gran año, fue interceptado en tres ocasiones y la ofensiva púrpura no consiguió puntos en la segunda mitad. En los últimos años, Minnesota ha sufrido de este mismo mal, tiene un buen inicio de temporada, pero al acercarse a los playoffs se desinflan y quedan fuera en la primera ronda de la postemporada.
Las escuadras del Oeste, los Carneros y los Halcones Marinos, son un claro ejemplo de la gran irregularidad que se vive en la Conferencia Nacional. San Luis venció este domingo a los 49´s, pero les salió cara la victoria ya que Marc Bulger estará fuera y tendrán que confiar en el veterano Chris Chandler.
Por su parte, Seattle tenía una ventaja de 10 puntos en los últimos dos minutos de su partido ante los Vaqueros, pero el conjunto de Mike Holmgren se desconcentró y permitió dos anotaciones de Dallas. Con esta derrota, los Halcones Marinos se ubican ahora como equipo comodín dejando el título de la División Oeste a los Carneros, ambos con marca de 6-6, pero el conjunto de Mike Martz barrió la serie de este año.
El resto del calendario (Washington, Dallas, San Luis y Cincinnati) luce fácil para que las Águilas terminen con marca de 16-1, por lo que seguramente tendrán todos los juegos de postemporada en casa. Filadelfia está por encima de todos los equipos de la Conferencia Nacional, y no pueden dejar pasar esta oportunidad, ya que si no llegan al Super Bowl será considerado un gran fracaso y sería un golpe emocional muy difícil de asimilar para todos los jugadores y aficionados.