CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 31, 2004.- Después de una semana de intensa actividad, con eventos, fiestas y un emocionante partido, la NFL conoció a su nuevo campeón, los Patriotas de Nueva Inglaterra. Fiesta nocturna en Main
Una noche antes del partido, la ciudad de Houston ya vivía al máximo la emoción del Super Bowl, y en la calle de Main Street se reunieron más de 150 mil personas para festejar la noche previa al encuentro. La circulación de las principales calles fue cerrada, para que los aficionados pudieran caminar sin ningún problema.
Ayudados por la iluminación del Minute Maid Park, donde juegan los Astros de las Grandes Ligas, la gente poco a poco iba nutriendo más las calles del centro de Houston, que a pesar del frío viento comenzaba a sentir el calor de todos los aficionados al deporte de las tackleadas.
A las dos de la mañana, los camiones ya estaban preparados para recoger las miles de botellas de cerveza y papeles que se encontraban en el piso. El departamento de limpieza y los voluntarios lograron un gran trabajo, ya que a la mañana siguiente no había rastro de la fiesta del sábado.
En busca de un boleto
Desde muy temprano, al igual que los últimos días, las personas que no contaban con un boleto para ingresar al partido llegaron al estadio en busca de la reventa. A las nueve, un aficionado mexicano fue contactado por un automóvil blanco con dos personas en su interior, los cuales le ofrecían boletos para el partido más importante de la NFL.
El precio de los boletos variaba entre los mil y los mil 700 dólares, pero al parecer eso era lo de menos con tal de ver al equipo de su amores participar en el Super Bowl. Con un boleto de mil 300 dólares, el aficionado cumplió su misión y se disponía a disfrutar la edición 38 del Súper Domingo.
Con una gran organización y seguridad, los aficionados fueron llegando poco a poco al Reliant Stadium, que a partir de la una abrió sus puertas. En las áreas de acceso se encontraban muchas personas con cartelones solicitando un boleto, inclusive una seguidora de los Patriotas optó por quitarse la camisa, mientras que otra prometía una cita con el ‘bondadoso’ que le vendiera un boleto.
La desesperación de algunos aficionados por conseguir un boleto era muy grande, ya que a algunos medios de comunicación llegaron a ofrecerles más de dos mil dólares por su acreditación, argumentando que no importaba que trajera fotografía. Algunos otros estaban dispuestos a pagar cinco mil dólares por un boleto, pero no tuvieron éxito.
Un momento para recordar
Los aficionados que llegaron temprano tuvieron la oportunidad de dar un recorrido por el legendario Astrodome, antiguo hogar de los Astros y los Petroleros de Houston. Al ver las gradas superiores con los colores tradicionales de los Astros, en algunos aficionados se notó la nostalgia por el inmueble. El Astrodome fue considerado como una ocho de las maravillas del mundo moderno, y ahora no es ni siquiera el edificio más grande de la cuadra.
A las 3:35, los ojos de todos los asistentes se dirigieron al cielo, el techo retráctil del estadio Reliant comenzó a moverse. Debido a la amenaza de una fuerte lluvia la gente de la NFL decidió cerrar el techo, sorprendiendo a todos, ya que en nueve minutos exactos estaba completamente cerrado.
El espectáculo previo al partido dio inicio con Toby Keith, Walter Sur, Willie Nelson y Mango Punch quienes salieron para animar a todos los aficionados presentes. Para cerrar estas actuaciones se presentó Aerosmith, encabezado por su famoso vocalista Steven Tyler. Al término de la última nota de los rockeros, las miradas volvieron a centrarse en el techo del estadio, en esta ocasión porque cinco paracaidistas saltaron desde lo más alto del inmueble y aterrizaron en la zona de anotación de los Patriotas.
Los momentos emotivos continuaron en el terreno de juego, y se presentó el homenaje para la tripulación del Columbia, la cual falleció el año pasado. Llegó el momento del himno nacional, y la belleza de Beyoncé Knowles surgió en el terreno de juego, junto con miles de cartones de colores que formaban rayas blancas y rojas, intercaladas con estrellas.
A las 5:15 con la canción ‘Right Now’, de Van Halen, salieron de los túneles las puertas con el logo de cada conferencia para presentar a los jugadores de cada escuadra. El estadio era dominado por los aficionados de los Patriotas, que al igual que hace dos años en Nueva Orleáns ocupaban las dos partes superiores de cada lado del inmueble.
Con el grito de ‘Let´s Go Pats, Let´s Go Pats’ , miles de flashes hicieron su aparición cuando Adam Vinatieri dio el kickoff inicial. Después de dos goles de campo fallados y 27 minutos sin puntos, por fin explotaron los juegos pirotécnicos del estadio cuando Tom Brady logró su primer pase de anotación.
Los últimos tres minutos de la primera mitad del partido fueron de gran emoción, ya que se anotaron 24 puntos. Nueva Inglaterra se fue al descanso con ventaja de cuatro puntos (14-10), ante la felicidad de sus seguidores.
Houston, tenemos un problema
La única ‘mancha’ en este Super Bowl se dio en el medio tiempo, ya que el espectáculo no fue lo que se esperaba y decepcionó a todos. Ni los juegos pirotécnicos de Kidd Rock y P. Daddy pudieron levantar a los aficionados de sus lugares. Para culminar un mal espectáculo, Justin Timberlake le arrancó un pedazo de vestuario a Janet Jakcson, por lo que quedó al descubierto su seno derecho.
Según declaraciones de la gente de MTV, cadena encargada de la producción de medio tiempo, nada de eso estaba preparado. La NFL y CBS ofrecieron disculpas por este acontecimiento, el cual generó muchas críticas, ya que se realizó en un horario familiar. Es muy probable que el famoso canal de videos musicales no vuelva a producir otro show de medio tiempo.
Al término del espectáculo, todos los flashes volvieron a aparecer en la tribuna, pero en esta ocasión no fue por la patada de salida, sino por la aparición del inglés Mark Robertson, quien ingresó al terreno de juego y se desnudó, ante la sorpresa de todos los jugadores y asistentes. Un apoyador de los Patriotas fue el encargado de derribar al intruso, quien inmediatamente fue capturado por la seguridad del inmueble.
Otro final de película
La segunda mitad del partido estuvo llena de grandes emociones, incluyendo la recepción de 85 yardas de Muhsin Muhammad, la más larga para anotación en un Súper Tazón. Las Panteras remontaron 11 puntos en el último cuarto y empataron el marcador a 29 con un minuto por jugarse.
Al igual que hace dos años, Ricky Proehl fue el encargado de llegar a las diagonales, al atrapar un envío de 12 yardas de Jake Delhomme en la zona de anotación. Los aficionados de los ‘Pats’ enmudecieron, pero estaban optimistas por tener a Tom Brady en los controles de la ofensiva.
Cuando todo parecía felicidad para las Panteras, se presentó la jugada clave del partido. En la patada de salida, John Kasay intentó golpear con tanta fuerza el balón para evitar un regreso que conectó mal el ovoide, el cual salió por una de las bandas, lo que ocasionó que los Patriotas salieran de su propia yarda 40.
Brady demostró un vez más su gran capacidad y paciencia, y llevó a los Patriotas dentro de la yarda 25 de Carolina. Vinatieri olvidó sus dos errores iniciales y acertó un intento de 41 yardas para darle a Nueva Inglaterra su segundo título de la NFL en los últimos tres años, además de lograr su victoria 15 en forma consecutiva.
Así terminó el Super Bowl XXXVIII, que sin duda será recordado como uno de los mejores y más emocionantes en la historia.