CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 6, 2005.- Después de 17 semanas de intensa actividad, los equipos para la postemporada están definidos y están listos para iniciar su búsqueda por el boleto para Jacksonville. En la Conferencia Americana, los Acereros, Potros y Patriotas salen como amplios favoritos para dominar, mientras que en la Nacional las cartas más fuertes son Águilas, Halcones y Empacadores.
CONFERENCIA AMERICANA
Pittsburgh logró la mejor marca en su historia al finalizar con record de 15-1, pero lo más sorprendente es que lo logró de la mano de un mariscal de campo novato. Ben Roethlisberger tomó el lugar de Tommy Maddox y consiguió 15 victorias consecutivas, algo que no había conseguido ningún quarterback en su primer año.
Otro factor importante para los Acereros fue el resurgimiento de su defensiva y ataque terrestre. Como es una tradición en Pittsburgh, su defensiva se ubicó entre las mejores de la liga y con jugadores como Joey Porter, James Farrior y Kendre Bell se levantó la nueva versión de la Cortina de Acero.
La sorpresa para el conjunto dirigido por Bill Cowher fue Jerome Bettis, mejor conocido por los aficionados como el ‘Camión’. Duce Staley, quien llegó este año de Filadelfia, se lesionó y todos pensaban que sería una baja sensible para los Acereros, sin embargo, Bettis tomó la titularidad y se convirtió en el arma principal de la ofensiva.
Los playoffs son una historia diferente a la temporada regular y muchas preguntas surgen en torno a la inexperiencia de ‘Big Ben’, por lo que los Acereros deben tener mucho cuidado con los errores de concentración, ya que en los juegos de enero no se pueden dar ese lujo.
Por su parte, los Patriotas, actuales campeones de la NFL, cuentan con gran experiencia en postemporada y saben lo que significa la presión de esos juegos, especialmente el pateador Adam Vinatieri, quien en dos ocasiones le ha dado el título a Nueva Inglaterra en la última jugada del Super Bowl.
Cómo olvidar aquel juego ante los Raiders ante una intensa nevada, o las series ofensivas finales dirigidas por Tom Brady en los Super Bowls XXXVI y XXXVIII. El equipo de Brian Billick supo superar algunas ausencias importantes por lesiones y contaron con gran apoyo en el juego terrestre con la llegada de Corey Dillon, ex de los Bengalíes.
La defensiva es conocida por su gran presión al mariscal de campo y sus constantes cambios de formación, lo que hace que las ofensivas contrarias se confundan. Sin duda, los Patriotas son la escuadra a vencer en la AFC, ya que son una fuerte combinación de experiencia y talento.
Año tras año se dice que será la temporada para los Potros, pero siempre el equipo de Tony Dungy se queda en la orilla, sin embargo, en esta ocasión parece tener todos los elementos para llegar al Super Bowl.
No se le puede pedir más a Peyton Manning, ya que superó el récord de Dan Marino de más pases de anotación en una temporada (49), y repartió el juego aéreo entre sus receptores logrando que tres de ellos tuvieran más de 10 anotaciones y mil yardas en esta campaña.
La ofensiva de Indianapolis es la más poderosa de la liga y puede compararse con la de los Carneros de San Luis de hace cuatro años, sin embargo, el punto débil de este equipo es su defensiva. Si los Potros quieren el Trofeo Lombardi no deben permitir jugadas grandes y cuidar la zona profunda del campo.
Para Manning sería un sueño hecho realidad llegar al Super Bowl en el mismo año que rompió la marca de Marino, pero para eso tienen que vencer a los Jets, Patriotas y quizá a los Acereros, en Pittsburgh, algo que no luce nada fácil.
CONFERENCIA NACIONAL
Cuando todos pensaban que las Águilas eran una apuesta segura para llegar al Super Bowl XXXIX, su receptor estrella Terrell Owens se lastimó y anunció que quedaría fuera de la postemporada, algo que puso a temblar a los aficionados de Filadelfia y al entrenador Andy Reid.
En las dos últimas semanas, las Águilas han sido dominadas por sus rivales (Carneros y Bengalíes). Es cierto que no han jugado con sus titulares y que no quieren arriesgarse a otra lesión grave, pero Andy Reid debería pensar en el ritmo del equipo y en encontrar la forma de sustituir al controvertido T.O.
La defensiva y el juego terrestre parecen ser la solución para este equipo, de lo contrario estarán destinados a ver el Super Bowl por televisión. Las Águilas no han tenido un buen año por tierra y Michael Westbrook necesita la mejor actuación de su carrera para poder guiar a Filadelfia a la final de la NFC.
Jevon Kearse llegó este año a las Águilas proveniente de los Titanes, y se espera que marque la diferencia en postemporada, acompañado por el profundo Brian Dawkins y el excelente plan de juego del coordinador defensivo Jim Johnson. Una tercera derrota seguida en la final de la conferencia sería un fuerte golpe, inclusive para un súper estrella como Donovan McNabb.
Con el bajo nivel de juego de las Águilas, surge una gran posibilidad para los Halcones de Atlanta, que con la figura de Michael Vick lucen como un equipo de peligro. Poca gente habla de esta escuadra, pero el equipo de Jim Mora es una escuadra disciplinada que podría dar la sorpresa.
El mayor problema de los Halcones es su gran dependencia del juego de Vick, ya que si la defensiva rival logra mantenerlo dentro de la bolsa de protección, su peligrosidad disminuye. El ataque terrestre de Atlanta es encabezado por Warrick Dunn, algo nada extraordinario, pero en un día de inspiración podría correr para 120 yardas o más.
El panorama de los Halcones no es ningún secreto y es muy claro, llegarán lejos en la postemporada si Vick tiene buenos partidos, de lo contrario podrían quedar fuera en la ronda de los partidos divisionales.
El otro equipo de la NFC que sueña con llegar al Super Bowl son los Empacadores de Green Bay, que guiados por el gran Brett Favre son un verdadero peligro. La ofensiva de los ‘Cabeza de Queso’ tiene todos los elementos para anotar muchos puntos y quitarle presión a su defensiva.
La escuadra de la ‘bahía verde’ cuenta con el poder terrestre de Ahman Green, mientras que Robert Ferguson y Javon Walker son los blancos principales de Favre. Si la línea ofensiva le da protección a su mariscal de campo, el ‘General’ Favre hará pedazos a cualquier defensiva y Green Bay tendrá muchas posibilidades de avanzar en los playoffs.
Respecto a la defensiva, los Empacadores cuentan con gente como Kabber Biajabamila para presionar al mariscal de campo y con el esquinero Mike McKenzie para neutralizar a los receptores rivales.
Green Bay debe aprovechar su primer juego en Lambeau Field, ya que no podría regresar a su gélido clima a menos que eliminen rápidamente a Filadelfia y Atlanta. Los Empacadores deben demostrar que pueden ganar como visitantes para darle a Favre la oportunidad de llegar a su tercer Super Bowl.