CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 18, 2005.- Los sueños de Peyton Manning y los Potros de Indianápolis de llegar a un Super Bowl volvieron a quedarse enterrados bajo la nieve del estadio de Nueva Inglaterra. Muchos dicen que Manning no puede ganar grandes juegos y que podría correr con la misma suerte que Dan Marino, poseer muchos récords pero sin un anillo de campeón. Pero este domingo la culpa no fue del mariscal de campo de los Potros, sino del plan de juego que inventaron.
Desde el inicio el partido, los Potros salieron a correr y basar su ofensiva en el poder terrestre de Edgerrin James, cuando la fuerza de este equipo durante toda la temporada había sido la explosividad de Manning y sus receptores.
Con receptores como Marvin Harrison, Brandon Stokely y Reggie Wayne, se esperaba que los Potros usarán el juego aéreo, pero Tony Dungy no supo aprovechar las ausencias de los esquineros titulares de Nueva Inglaterra y optó por un plan de juego conservador, que los volvió a llevar a la eliminación.
Con el marcador 6-0, los Potros lograron su mejor serie ofensiva del partido gracias a los pases de Manning, con lo que se exhibió la debilidad de la defensiva de los locales. Indianápolis no pudo llegar a las diagonales y se conformó con un gol de campo de Mike Vanderjagt para acercarse a tres puntos.
Se esperaba que los Potros fueran más agresivos al inicio de la segunda mitad, sin embargo, volvieron a utilizar el esquema de doble ala cerrada y con los acarreos de James. El coordinador ofensivo se olvido de los receptores, cuando se suponía que tenían ventaja por estar cubiertos por el receptor Troy Brown.
Dungy es considerado como un buen entrenador en la NFL, pero en este juego se equivocó. No puede ser posible que quiera correr ante un gran grupo de apoyadores y no quiera explotar a la defensiva secundaria, cuando cuenta con el mejor ataque de la liga y con el mariscal de campo que más pases de anotación consiguió en una temporada.
Cuando los Patriotas ampliaron su ventaja, los Potros comenzaron a lanzar el balón, pero ya era muy tarde y sus receptores estaban ‘congelados’. Los Patriotas sabían que los visitantes estaban urgidos por conseguir puntos y rápido, por lo que se despreocuparon de Edgerrin James y cubrieron mejor.
Hay que darle crédito a los Patriotas, que una vez más demostraron su gran experiencia y buena dirección. Nueva Inglaterra logró ofensivas largas, con lo que mantuvo fuera a la ofensiva de los Potros, algo que fue fundamental para el triunfo del conjunto de Bill Belichick.
Peyton Manning y Tom Brady se han enfrentado en seis ocasiones en su carrera, y Manning tiene marca de 0-6, incluyendo dos derrotas en la postemporada.
Sin duda, fue una gran año para Manning y los Potros, pero una vez más se demostró que no sólo basta un gran ataque para aspirar al Super Bowl. Pero hay que aclarar que Manning es el menos culpable de esta situación, él sólo llevó a cabo una mala estrategia y un pésimo plan de juego.