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JACKSONVILLE, Estados Unidos, feb. 7, 2005.- El ambiente del Super Bowl es algo que sólo se puede vivir una vez al año, es por ello que los aficionados lo viven al máximo. Seis horas antes del inicio del partido, las calles alrededor del estadio Alltel estaban congestionadas con fanáticos de los Patriotas y las Águilas, que estaban ansiosos por disfrutar del espectáculo.
En esta ocasión el tráfico y el estacionamiento no fueron problema para los organizadores, ya que habían avisado con tiempo que no habría oportunidad de estacionarse cerca del estadio. Desde muy temprano, los aficionados dejaron sus automóviles en los lugares indicados e iniciaron su camino al estadio.
Algunas casas cercanas al inmueble aprovecharon su localización, sus patios y ‘garages’ para convertirlos en lotes de estacionamiento que la gente abarrotó, mientras que los estacionamientos del estadio lucían llenos de camiones y limusinas.
Conforme la hora se acercaba, los accesos eran más de difíciles de transitar, sin embargo, los asistentes se entretuvieron con música en vivo de un concierto en la entrada principal del estadio.
Niños con caras pintadas, pelucas azules y verdes estaban por todas partes, dándole un ambiente único al partido más importante de la temporada. Como es una costumbre, los aficionados que llegaron temprano sacaron la carne y el asador para que las horas de espera no fueran tan largas, mientras convivían con parientes y amigos.
A las 14:00 horas las puertas del estadio se abrieron y las personas que antes inundaban los accesos, comenzaron a circular por las tribunas en busca de su asiento. A las afueras, seguían los ilusos que aún clamaban por un boleto, sin embargo, tuvieron que abandonar las instalaciones para regresar a casa y verlo por televisión.
Con el paso de las horas, las tribunas del estadio se iban llenando, al mismo tiempo que el aire comenzaba a subir de intensidad y el frío incrementaba, lo cual no parecía importarle a los aficionados de Filadelfia que seguían con el grito de E-A-G-L-E-S.
En los palcos de prensa, los diferentes medios de comunicación ajustaban los últimos detalles para iniciar su trabajo y llevar la mejor cobertura para su país.
Dos horas más tarde, los Patriotas y las Águilas saltaron al campo para calentar, permitiendo desde ese instante que los seguidores de Filadelfia mostraran su superioridad en las tribunas.
Con 45 minutos para iniciar el encuentro, las escuadras regresaron a los vestidores para escuchar las últimas indicaciones de sus entrenadores, mientras que en el terreno de juego, Gretchen Wilson, Black Eyed Peas y Earth, Wind and Fire animaban a los aficionados, que poco a poco llenaron los huecos restantes en las gradas.
Minutos después, el actor Will Smith presentó a Alicia Keys, quien apareció a la altura de la yarda 50 para cantar ‘America The Beautiful’, acompañada de un coro de una escuela para débiles visuales y auditivos, mientras en las pantallas del inmueble se podía apreciar la figura de Ray Charles.
Cuando el reloj marcaba las 6:15 de la tarde, los campeones defensores saltaron al terreno de juego, recibidos por un fuerte abucheo por la gran mayoría de los asistentes, mientras que en el turno de las Águilas el estadio se llenó de flashes y aplausos.
En esta ocasión, el himno de los Estados Unidos estuvo a cargo de un coro de las academias militares de la unión americana, que acompañados por el clásico vuelo de los aviones de la armada sobre el estadio, hicieron estallar en júbilo a los aficionados.
En un mar de flashes fotográficos el partido arrancó y fueron las Águilas las primeras en abrir el marcador, lo que ocasionó que casi todo el estadio entonara la canción de ‘Road to victory’ para festejar el touchdown.
Con el marcador empatado a siete, llegó el esperado show de medio tiempo y Paul McCartney inició su presentación en un escenario al centro del campo. El caballero inglés estuvo acompañado de un sorprendente juego de luces y fuegos artificiales para lograr un gran espectáculo. Con pequeños cartones rojos, blancos y azules, la gente formó las letras N y A en las tribunas para cantar el coro de Hey Jude.
Los aficionados esperaban ansiosos el inicio de la segunda mitad, y no fueron decepcionados, ya que el partido vivió sus mejores momentos con anotaciones por parte de ambas escuadras.
. Poco a poco los seguidores de las Águilas fueron perdiendo el entusiasmo, asimilando que los Patriotas se habían salido con la suya una vez más. Las pocas esperanzas de los aficionados de Filadelfia terminaron en las manos de Rodney Harrison, quien interceptó a Donovan McNabb en los segundos finales.
Pasando las 22:00 horas, la NFL tenía el primer bicampeón desde 1998, los Patriotas de Nueva Inglaterra. Ya para entonces las tribunas tenían sólo aficionados del equipo campeón de la Conferencia Americana.
Al final, el inmenso mar de camisetas verdes se fue diluyendo y sólo se escuchaba el grito de ‘Go Pats’, que daba a entender una vez más que los Patriotas eran el mejor equipo de la NFL.