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JACKSONVILLE, Estados Unidos, feb, 9, 2005.- Después de una semana de intensa actividad, la ciudad de Jackosnville volvió a vivir la calma y tranquilidad que le caracterizan. La euforia del Super Bowl terminó en Jacksonville, donde lo único que quedaba eran los postes con posters y algunas tiendas con mercancía del evento. Los pocos puestos que restaban en la calle fueron desarmados y los productos fueron llevados a otras tiendas.
Algunos aficionados pensaban que con el paso de los días los precios de los souvenirs serían más accesibles, sin embargo, no fue así. La gorra de los campeones tenían un precio de 35 dólares, mientras que habíalas chamarras que se mantenían en 335 dólares.
Uno de los vendedores dijo que lo único que podían dar más barato eran algunas gorras, ya que se habían mandado a hacer seis mil y aún tenían una gran cantidad. “Tenemos dos gorras por 25 dólares, estamos tratando de deshacernos de ellas, ya que no queremos que se nos queden tantas”, declaró.
En la parte donde estuvo gran parte de la fiesta durante toda la semana, The Jacksonville Landing, lo único que se podría encontrar era personal de limpieza, dándole los últimos toques a la plaza para que se viera como si no hubiera pasado nada.
Fuera del hotel Adams Mark sólo se podía apreciar el paso de los automóviles y algunos taxis que recogían a los aficionados que su siguienet destino era el aeropuerto para regresar a sus casas.
Las calles cerradas y las desviaciones se terminaron, algo que agradecieron mucho los ciudadanos. El puente John Alsop continuó con su actividad habitual y para algunos turistas que aún estaban en la ciudad fue un espectáculo ver como se levantaba la parte central para el paso de algunos yates y barcos.
Los cruceros de lujo también desaparecieron de un día a otro y la vista desde el ‘riverwalk’ mostraba que la fiesta había terminado, ya que la Experiencia NFL y algunas otras tiendas ya estaban completamente desmontadas. Los espectaculares juegos pirotécnicos quedaron en el recuerdo de muchos aficionados y ahora sólo las gaviotas paseaban por encima del río.
Para la NFL y Paul Tagliabue, comisionado de la NFL, la ciudad de Jacksonville cumplió su misión, y es muy probable que el Super Bowl pueda regresar en algunos años.
Por lo pronto, la ciudad de los ríos y puentes ha regresado a la calma, sabiendo que para los aficionados fue una gran experiencia y recordarán con mucho gusto la edición XXXIX del súper domingo.